por Alejo Paredes
13 Mayo de 2026 11:24
La ofensiva desreguladora de Federico Sturzenegger sobre los colegios profesionales y el mercado inmobiliario abrió una fuerte discusión dentro del sector. Después de que el ministro calificara como "una aberración social" la existencia de honorarios mínimos y cuestionara las barreras de entrada para corredores y martilleros, comenzaron a aparecer voces críticas desde el propio negocio inmobiliario. Una de ellas fue la de Mariela López Dulce, experta en real estate y CEO de Grupo López, quien planteó una mirada mucho más cautelosa sobre el impacto que podría tener una desregulación profunda impulsada por el Gobierno de Javier Milei.

En diálogo con BigBang, advirtió: "Hay que pensar bien cómo se ejecuta esa desregulación para que los profesionales podamos seguir trabajando civilizadamente, que los clientes no sufran estafas o asesoramiento de persona poco idónea". La empresaria salió así al cruce del planteo oficial que busca avanzar hacia un mercado "más libre, dinámico y competitivo", eliminando lo que Sturzenegger considera "privilegios creados por ley".
Para López Dulce, los colegios profesionales cumplen un rol clave dentro de la actividad. "Los colegios regulan y le dan un marco de acción a la actividad de los profesionales corredores y martilleros públicos. También establecen honorarios mínimos como pasa con los abogados o escribanos", explicó. Y aunque reconoció que una eventual apertura del mercado podría derivar en un nuevo equilibrio, alertó sobre el costo que tendría en el proceso. "Si la actividad no está regulada por colegios profesionales, se regulará entre los mismos profesionales y llegará a un nuevo equilibrio tanto los profesionales como los honorarios percibidos por cada gestión", señaló.
Uno de los ejes centrales de la discusión es si eliminar las regulaciones genera más competencia o abre la puerta a un escenario más caótico. Para López Dulce, las dos cosas podrían convivir al mismo tiempo. "Ambas. Creo que los más perjudicados van a ser los clientes y corren riesgo de ser estafados o mal asesorados, en un negocio que mueve mucho dinero como es la compra/venta", sostuvo.
La CEO de Grupo López también cuestionó la idea de que los colegios inmobiliarios sean responsables de trabar el funcionamiento del mercado. Según explicó, el verdadero problema pasa por otro lado: la burocracia, la falta de digitalización y la ausencia de crédito hipotecario. "El mercado no se traba por los honorarios de los profesionales, se traba porque las gestiones son largas y engorrosas, porque no están digitalizadas, porque se pierde mucho tiempo para avanzar, y porque la generalidad de la población no tiene liquidez suficiente para afrontar el costo de la compra de propiedades", remarcó.

En ese sentido, desarmó otro de los argumentos del oficialismo: la idea de que eliminar honorarios mínimos automáticamente abarataría los costos para los clientes. "Es falso pensar que siempre se cobra lo que indica el colegio", afirmó. Y agregó: "Seguramente se establecerá una nueva forma de trabajo, primero será muy desordenado y luego se regulará el mercado entre oferta y demanda". El debate tomó todavía más temperatura después de que Sturzenegger defendiera la derogación de la Ley de Alquileres y asegurara que la oferta de propiedades subió un 300% gracias a la desregulación.
López Dulce reconoció que hubo más inmuebles publicados, pero aclaró que el impacto inicial también implicó un fuerte golpe para los inquilinos. "Sí, aumentaron las opciones de propiedades que se pusieron en alquiler pero también subieron los precios durante los primeros 6 u 8 meses. Luego el mercado se acomodó", explicó. Según su visión, la flexibilización contractual benefició principalmente a los propietarios. "Benefició más a los propietarios, porque pueden hacerse contratos de distintos tipos y formas, y eso consiguió que se publicaran más propiedades", detalló.
En paralelo, relativizó el optimismo oficial sobre una inminente suba del valor de las propiedades en dólares. Mientras Sturzenegger proyectó un boom inmobiliario impulsado por exportaciones, estabilidad macroeconómica y expansión del crédito hipotecario, López Dulce fue mucho más prudente. "Es un deseo", lanzó sin rodeos. "La idea es que haya más demanda y eso logre subir los precios. Es algo que se especula hace varios meses pero aún no está ocurriendo".

La especialista explicó que el mercado todavía muestra una demanda inestable y muy atada a variables como el dólar y las políticas económicas. "No mantiene un crecimiento continuo como para modificar precios", señaló. También advirtió sobre un posible efecto colateral de una eventual recuperación de valores: el deterioro de la accesibilidad para la clase media. "Baja, si no hay créditos hipotecarios. Deberían mejorar las condiciones, para que sigan comprando", resumió. Para López Dulce, el crédito hipotecario puede ser una herramienta importante, aunque insuficiente por sí sola. "Todo ayuda, son varias condiciones las que se tienen que dar", aclaró.
Finalmente, la empresaria destacó que mientras el Gobierno apuesta a una desregulación agresiva bajo la promesa de más competencia y menores costos, muchos actores del mercado temen que el proceso termine generando un escenario más informal, desigual y riesgoso para los consumidores. "Puede ser que haya mejor competencia porque incrementan el servicio, o puede ser que haya más clientes vulnerables en el mercado a merced de estafadores", concluyó.

