22 Abril de 2026 11:43
El crecimiento explosivo del crédito digital en Argentina empieza a mostrar su contracara más incómoda. La morosidad en los préstamos otorgados por Mercado Pago se disparó durante 2025 y encendió alarmas tanto en el sistema financiero como en Wall Street: los impagos a más de 90 días saltaron del 1,8% al 8,7% en apenas un año. Detrás del dato hay algo más profundo que un simple ajuste técnico. El fenómeno muestra un modelo de expansión basado en el acceso masivo al crédito en un contexto de ingresos deteriorados, donde cada vez más usuarios recurren a préstamos para sostener el consumo cotidiano.

El informe del JP Morgan no deja lugar a dudas: el deterioro existe, incluso si se corrigen los efectos estadísticos. Ajustando la medición, la mora igualmente trepa del 3,3% al 10,1%. Es decir, el problema no es solo cómo se mide, sino lo que efectivamente está pasando. El negocio de crédito de Mercado Libre en Argentina creció a una velocidad vertiginosa. En enero de 2024, la cartera era de apenas 212 millones de dólares. Un año después, superó los 1.100 millones. En el medio, millones de usuarios se incorporaron a un sistema que promete acceso inmediato al financiamiento.
Hoy, 6,3 millones de personas -el 14% de la población- tienen créditos activos en la plataforma. En total, son 21 millones de préstamos vigentes, con un promedio de 3,3 por cliente. El dato es revelador: el endeudamiento no solo se expandió, sino que se intensificó por usuario. Sin embargo, desde mayo de 2025 ese crecimiento se frenó. Y ahí aparece el problema: cuando deja de ingresar crédito nuevo, la mora deja de diluirse y queda al descubierto. Pero incluso más allá de ese efecto, el salto en los impagos refleja una realidad más dura: hay cada vez más personas que no pueden pagar.
El contexto macroeconómico agrava el escenario. Mientras en Brasil y México las tasas de interés tienden a bajar, en Argentina subieron con fuerza en el último tramo de 2025. Es decir, el crédito no solo se volvió más necesario, sino también más caro. La combinación es explosiva: salarios que no alcanzan, consumo sostenido a crédito y tasas crecientes. El resultado es previsible: sobreendeudamiento y morosidad en ascenso. El propio informe admite que no hay una explicación clara para la suba de tasas en el país, lo que agrega un elemento de incertidumbre sobre la sostenibilidad del modelo.

El discurso dominante en torno a las fintech suele girar en torno a la "inclusión financiera". Y es cierto: millones de personas que antes no accedían al crédito hoy pueden hacerlo desde el celular. Pero esa inclusión, sin regulación suficiente ni mejoras reales en los ingresos, puede transformarse en una trampa. El crecimiento de los préstamos a pymes -que pasaron de 104.000 a 205.000- también muestra tensiones: el número venía en alza, pero empezó a retroceder en los últimos meses, señal de que incluso el sector productivo siente el peso de la deuda. Aunque la mora en Argentina sigue por debajo de la de Brasil (11%) y del promedio global de la compañía (16,8%), el dato local no deja de ser alarmante por su velocidad de crecimiento. Detrás de cada punto de mora hay familias que no llegan a fin de mes y que quedan atrapadas.

