21 Abril de 2026 13:44
La empresa YPF, en conjunto con el gobierno de la Río Negro, llevó adelante una serie de capacitaciones destinadas a proveedores locales en las ciudades de Sierra Grande y San Antonio Oeste, con el objetivo de fortalecer el entramado productivo regional frente a los desafíos que plantean los nuevos desarrollos energéticos. Las actividades se enmarcaron dentro de la Academia de Proveedores de YPF y se desarrollaron junto a la Secretaría de Energía y Ambiente provincial.

Bajo el título "Finanzas Inteligentes y Asociatividad para impulsar el crecimiento empresarial", las jornadas estuvieron a cargo de profesionales del IRAM y contaron con la participación de más de 40 empresarios y comerciantes de ambas localidades. El eje central de la propuesta fue brindar herramientas prácticas de gestión financiera, al tiempo que se buscó fomentar el trabajo asociativo entre empresas de la región.
Según se informó, la iniciativa apunta a mejorar la competitividad, ordenar procesos y acompañar el crecimiento de los proveedores locales. Las capacitaciones estuvieron dirigidas tanto a proveedores actuales como a potenciales, incluyendo empresas interesadas en posicionarse frente a nuevas oportunidades de negocio.
Este punto cobra especial relevancia en el contexto de los proyectos energéticos que avanzan en la región, como VMOS (Vaca Muerta Oil Sur) y Argentina LNG, iniciativas que demandarán una red amplia y preparada de proveedores. Desde la organización destacaron que ambos desarrollos requerirán empresas capaces de operar bajo altos estándares de calidad, seguridad y gestión, lo que vuelve estratégico el fortalecimiento de capacidades a nivel local. En ese sentido, remarcaron que el crecimiento del entramado productivo regional no solo acompaña el avance de los proyectos, sino que también potencia su impacto en las economías locales.

La Academia de Proveedores de YPF se presenta como una herramienta clave en ese proceso. Se trata de una iniciativa orientada a acompañar el desarrollo de las empresas que integran su cadena de valor, alineando sus capacidades con los estándares técnicos, operativos y de sostenibilidad del sector energético. Además de ofrecer formación, el programa funciona como un espacio de intercambio que promueve la mejora continua y la profesionalización de los proveedores, con el objetivo de consolidar vínculos de largo plazo basados en la confianza y en una operación cada vez más eficiente.
