En el marco de una de las tragedias naturales más grandes que vivió Venezuela y toda Latinoamérica, todavía quedan hechos positivos para remarcar, que conmueven a millones mientras se viralizan en las redes sociales. El caso de Tsunami, el border collie de 10 años que realiza su último servicio de rescate antes de pasar a retiro, es el ejemplo perfecto.
Condecorado por sus acciones previas en Turquía y Siria, el perro estuvo en la primera plana por el rescate de un hombre en el barrio San Bernardino de Caracas. Allí se pudo ver en un video junto a Jorge Beens, el rescatista con el que trabaja y quien consiguió su certificación como perro de búsqueda en escombros en 2022, tras un entrenamiento especializado para encontrar a personas en casos de deslizamientos similares.
"No quiero escuchar un teléfono", se oye advertir a quien encabeza el rescate a todos los presentes, mientras el perro blanco y negro peina con su hocico pegado al piso toda la zona en la cual entendían que podía estar el hombre de 60 años que finalmente hallaron con vida. Los aplausos, mientras lo subían a un ambulancia desde la camilla, eran para él, aunque también para Tsunami.
La labor del perro es extremadamente agotadora y es por eso que los controles veterinarios son constantes. "Tsunami ha estado trabajando intensamente las últimas horas atendiendo toda esta emergencia nacional. Lo vamos a hidratar en primer lugar, le vamos a poner un relajante muscular para que mientras sus guías comen y descansen, él se vaya recuperando", explicó en un video el doctor de animales Aníbal Hurtado.
"Hasta ahora físicamente lo notamos súper bien. No vemos una alteración importante a pesar del agotamiento físico, pero él es un perro entrenado para esto. Así que estamos seguros que va a seguir colaborando", sostuvo el veterinario de cara a lo que sería el "last dance" de Tsunami, o su último servicio, como prefieren llamar a su tarea en Equipos Caninos de intervención en desastres Ksar donde lo formaron.
Otro de los videos que conmueve mucho sobre Tsunami lo muestra junto a su guía Beens, vestido con toda la ropa de rescate y muy concentrado. "Este es su último servicio", asegura con lágrimas en los ojos el hombre. "Él pasa a retiro", suma tras contestarle a quien lo entrevista. Es una crisis en la que debe aparecer la humanidad para salir adelante, lo más llamativo es que ese atributo llega directamente por parte de un perro.

