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No bajen los brazos

Milagro entre los escombros: los rescates de un bebé y un perro que esperanzaron a toda Venezuela

Todavía hay más de 30 mil desaparecidos por los dos terremotos que sufrió la región el último miércoles.

Un bebé y un perro entre los rescates más dramáticos tras el terremoto en Venezuela.
Un bebé y un perro entre los rescates más dramáticos tras el terremoto en Venezuela.

En el medio de postales cada vez más devastadoras de la destrucción que dejaron los dos terremotos que golpearon a Venezuela este miércoles por la tarde, los videos que exponen salvatajes únicos y dificilísimos de gente entre los escombros comenzaron a contagiar la esperanza de cara a los más de 30 mil desaparecidos que hay hasta el momento por la tragedia que ya dejó 188 muertos confirmados y más de 1.500 heridos.

En ese sentido uno de los reels más impactantes que las redes sociales trajeron a la luz es el del rescate de un bebé de algo más de un año, cubierto de polvo y sólo vestido con su pañal. Las voces emocionantes mientras se escuchaban las lágrimas que salían de un agujero en la tierra y las palabras sueltas que se oyeron son una escena que gana cada vez más repercusión.

"¡Hijo!", "¿Viste, bebecito?", "¡Dios es grande, no jodas!", "¡Vamos!" y "¡Sí se pudo!", son algunas de las expresiones que se llegan a entender, en el medio de la agitación generalizada que despertó encontrar con vida a este bebé en edad lactante. Tras eso, la persona que lo toma en brazos suelta un: "¡Ahora tú, mi amor!", como si se tratara de alguien más que aún está bajo los escombros y por salir, aunque no es algo que se vea en el video viralizado.

En otro orden de importancia, pero también como un contenido muy conmovedor, también se registró el salvataje de un perro, que había quedado completamente sepultado por la tierra y las piedras de un edificio que colapsó entero sobre él. La emoción de los rescatistas al encontrarse con el ojo oscuro del can callejero, que se abría y se cerraba como la única parte de su cuerpo que se podía mover, también generó una enorme demostración de alegría a su alrededor.

Antes de sacarlo, con todo lo que implicaba eso, le dieron agua con una botella para evitar una potencial deshidratación. "Agüita, agüita, eso", se oyó a un rescatista. "Vamos, papá. Ya te vamos a sacar", repitió otro. Las sonrisas de las caras de estos trabajadores con el perro a upa de ellos también se multiplicó en las redes sociales como un mensaje con un solo fin: que no pierdan las esperanzas los familiares de los 30 mil desaparecidos que aún no se encontraron.

Las y los rescatistas se encuentran en pleno trabajo a menos de 24 horas de los dos sismos que sacudieron el oeste venezolano con una magnitud de 7,2 y 7,5 en la escala de Richter. Los plazos para hallar personas con vida bajo los escombros se acortan, mientras llega la ayuda estatal y de organizaciones religiosas y no gubernamentales, para evitar que más vidas engrosen la lista de muertos.

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