Big Bang! News
Más
El miedo entró a las aulas

Amenaza en un colegio de Avellaneda: miedo, protocolos y una comunidad educativa en alerta

Un mensaje intimidatorio en los baños de la Escuela Secundaria N° 5 encendió las alarmas y expuso un fenómeno que ya se replica en todo el país: amenazas de tiroteos que oscilan entre la "broma" y el terror real.

por Alejo Paredes

16 Abril de 2026 18:26
El fenómeno que ya se replica en todo el país: amenazas de tiroteos que oscilan entre la "broma" y el terror real.
El fenómeno que ya se replica en todo el país: amenazas de tiroteos que oscilan entre la "broma" y el terror real.

La rutina escolar se quebró en cuestión de horas. Lo que parecía un día más en la Escuela Secundaria N° 5 de Avellaneda se transformó en un escenario de incertidumbre, temor y decisiones urgentes. Un mensaje amenazante, escrito en uno de los baños del establecimiento, activó de inmediato un protocolo que hoy se repite en distintas provincias argentinas, mientras crece una preocupación que ya desborda lo institucional.

El comunicado de la Escuela Secundaria N° 5
El comunicado de la Escuela Secundaria N° 5

Desde la conducción de la escuela buscaron llevar calma, pero el contenido del comunicado revela la gravedad de la situación. "Estimadas familias: Nos dirigimos a ustedes para informarles que la institución ha tomado conocimiento de una amenaza recibida para el día de mañana en unos los baños de nuestra institución. Queremos llevar tranquilidad a la comunidad educativa informando que, ante este hecho, se ha aplicado de inmediato el protocolo de seguridad", informaron.

La respuesta fue inmediata, aunque insuficiente para disipar el temor. "Como primer paso, se ha radicado la denuncia formal ante las autoridades competentes para que se investigue el origen de la amenaza. Se ha activado el Protocolo de Actuación ante Situaciones de Conflicto en el Ambito Escolar, notificando a la Inspección de Enseñanza y a los organismos de seguridad correspondientes", detallaron desde la institución.

Aun así, la escena que se vive puertas adentro dista de la calma que intenta transmitir el mensaje oficial. El propio comunicado advierte que "se ha solicitado presencia y vigilancia en las inmediaciones del establecimiento para garantizar la seguridad de nuestros estudiantes y personal". "La escuela permanecerá abierta en sus horarios habituales quedando a criterio de cada familia la asistencia de los alumnos el día de mañana", agrega. 

Mensajes amenazantes aparecen en los baños de los colegios
Mensajes amenazantes aparecen en los baños de los colegios

La decisión de dejar librada la asistencia a cada familia es, en sí misma, una señal del clima que atraviesa la comunidad. "Nuestra prioridad absoluta es el cuidado y la integridad fisica de todos los que formamos parte de la Escuela de Educación Secundaria Nº 5", concluye el texto. Pero detrás de las formalidades, la realidad es más cruda. Un trabajador del establecimiento, que pidió resguardar su identidad, describió en diálogo con BigBang un escenario atravesado por la desconfianza y la sensación de desborde: "Este tipo de amenazas se están propagando en todos los colegios, o en la gran mayoría". 

Las amenazas se replican en distintas partes del país
Las amenazas se replican en distintas partes del país

Y agregó: "Acá ya ocurrió en la N°5, que fue una amenaza que estaba medio borroneada en el baño y entonces mandaron el alerta".  Lejos de tratarse de un hecho aislado, el testimonio confirma un patrón que se repite en Avellaneda y más allá: "Pero también pasó en la Escuela Normal Superior Próspero Alemandri (ENSPA), en el Colegio Inmaculada Concepción (CIC), pasó en el ENCA (N°1 Avellaneda), que está a la vuelta del ENSPA, si no me equivoco, y después hay un montón, no sé, en Capital". En ese entramado, aparece una hipótesis inquietante: la viralización. "Parece ser que hay toda una movida de TikTok, de los chicos", contó.

Las amenazas se replican en distintas partes del país
Las amenazas se replican en distintas partes del país

Y señaló: "Y parece que sería una suerte de broma de mal gusto como a nivel mundial, porque también pasó en Chile y en otros países". Sin embargo, la línea que separa la "broma" de la tragedia es demasiado fina. El recuerdo reciente de episodios violentos convierte cada amenaza en una posibilidad concreta. "Vos decís, 'bueno, che, es todo una joda, ninguno va a hacer nada'. Pero... ¿y si después ocurre lo mismo que en Santa Fe?", advierte. La reacción inmediata fue la retirada: "A los chicos que tengo a cargo, una vez que saltó la amenaza, los mandé a que se vayan a sus casas". Pero ni siquiera eso alcanza para disipar el miedo.

Dentro del establecimiento, las limitaciones institucionales generan frustración. "La directora quería revisar las mochilas, le preguntó a la inspectora y le dijo que no, que no se podía. Entonces, te dejan atado de manos y pies", describe. Mientras tanto, el control se vuelve parcial y la sospecha constante: "La atención va a estar puesta en los baños, cada tanto van a ir entrando las autoridades para ver si encuentran algo o alguien tramando algo". 

El problema, sin embargo, es más profundo. No se trata solo de prevenir un posible ataque, sino de gestionar el clima que generan estas amenazas. "Pero crece la paranoia, ese es el tema, ¿entendés? Entre los que tienen miedo y los que quieren aprovechar el momento", resume el trabajador. En ese contexto, la escuela intenta contener como puede: "Se le informó a todos los padres que, si en caso de que tengan miedo de traer sus hijos, no se le pasaba la falta".

Lo ocurrido en la Secundaria N° 5 no es un episodio aislado sino parte de una ola que ya alcanzó a escuelas de la Ciudad de Buenos Aires, la provincia, Córdoba, Tucumán, Mendoza, Neuquén y hasta Tierra del Fuego. Mensajes como "Mañana tiroteo, no vengan" o "Vamos a matar a todos" aparecen en baños, paredes y redes sociales, replicando un patrón que combina anonimato, viralización y violencia simbólica. Mientras las instituciones responden con protocolos, controles y presencia policial, crece la sensación de que las herramientas actuales no alcanzan para enfrentar un fenómeno que mezcla cultura digital, angustia juvenil y referencias cada vez más cercanas a hechos reales de violencia extrema. En Avellaneda, por ahora, no hubo disparos. Pero el miedo ya entró a las aulas. 

10