03 Junio de 2026 11:29
El brutal femicidio de Agostina Vega, una adolescente de 14 años de Córdoba, dejó en evidencia la violencia extrema que sufren las mujeres y niñas en Argentina aunque, también la gravísima la persistencia de discursos machistas y misóginos que, lejos de contribuir al esclarecimiento de los hechos, re victimizan a las denunciantes y víctimas perpetuando estereotipos de género.
El caso, que conmocionó al país, comenzó el pasado 23 de mayo cuando Agostina desapareció en horas de la noche. Siete días después, su cuerpo fue encontrado descuartizado en un descampado cercano al barrio Ampliación Ferreyra y, Claudio Barrelier, de 33 años, es hasta el momento el único imputado en la causa, tras haberse confirmado que la joven ingresó a su vivienda la misma noche en que desapareció.

En medio del dolor y la indignación social, las declaraciones de figuras públicas como afines al gobierno de Javier Milei como Luis Majul, Pablo Rossi, Diego Recalde generan un repudio masivo por sus comentarios que no solo carecen de perspectiva de género, sino que además culpabilizan a la víctima y trivializan un crimen atroz. El summum llegó cuando el periodista Gustavo Carabajal deslizó que la nena estaba embarazada, versión que tanto la justicia como la familia desmintieron rotundamente.
Luis Majul: "Hay que estar muy atento a eso"
El periodista Majul, conocido por sus posturas conservadoras y muy cercano al entorno de Milei que desfinanció por completo las políticas públicas que resguardan a las mujeres en casos de violencia de género, comentó el caso durante una transmisión en la radio El Observador.
En lugar de centrar su análisis en la responsabilidad del agresor o en las fallas estructurales que permiten que estos crímenes ocurran, Majul optó por responsabilizar a la víctima y a sus padres: "Yo prefiero que me puteen por los límites que puse que enfrentar situaciones como las que tienen que enfrentar los padres de Agostina", expresó.
Además, agregó: "Yo sé que las redes sociales alimentan, una chiquita de 13, 14 años, tenía 7 perfiles. Hay que estar muy atento a eso", dijo desviando el foco del agresor y reforzando la idea de que las víctimas -y sus madres- son responsables por los crímenes que sufren. En lugar de señalar las fallas del sistema judicial o la cultura machista que propicia estos actos, Majul pone el peso sobre una adolescente y su entorno familiar.
Pablo Rossi: "Hay que saber si habían establecido relaciones sexuales antes"
En un intercambio televisivo en A24 con Eduardo Feinmann, el periodista Pablo Rossi también emitió declaraciones lamentables al referirse al caso: "Hay que saber si habían establecido relaciones sexuales antes", dijo Rossi, generando incomodidad entre sus colegas.
Aunque Feinmann intentó corregirlo al señalar que "en una menor de 14 años no existe el consentimiento", Rossi insistió: "¿Cómo me vas a poner a mí que yo digo que hay consentimiento? Te estoy diciendo que estaba en una fragilidad esa criatura, posiblemente entregada a un tipo... Lo que están investigando es si la habían entregado a un chacal de estas características".
La insistencia de Rossi en indagar sobre las relaciones sexuales previas de una menor asesinada no solo es irrelevante en términos legales —toda relación con una menor de 14 años es considerada estupro—, sino que también constituye una forma de revictimización; un ejemplo más de cómo este tipo de comentarios perpetúan la idea de que las víctimas deben ser examinadas y cuestionadas antes de que se pueda condenar al agresor.
Diego Recalde: "Por cómo se movía no era virgen"
Otro episodio indignante tuvo lugar en Crónica TV, donde el cineasta libertario Diego Recalde realizó declaraciones profundamente misóginas sobre Agostina. En su rol como panelista, Recalde afirmó: "Hay actitudes físicas que te comunican una soltura", dijo causando una inmediata reacción por parte de sus compañeros en el programa, quienes intentaron frenar sus comentarios.
Cuando se discutía sobre el lugar al que Agostina fue llevada antes de ser asesinada, Recalde insistió: "Por cómo estaba vestida, por la actitud física". Aunque se le aclaró que la joven vestía ropa deportiva, continuó justificando su postura: "No, pero hay actitudes físicas que te comunican una soltura".
La periodista Julia Eva Saggini lo enfrentó directamente: "¿Soltura de una nena de 14 años, Diego? Eso es revictimizar a la víctima". Sin embargo, Recalde insistió: "No estoy diciendo que es un delito acostarte antes del tiempo que la ley lo permite, lo que te digo es que te das cuenta cuando hay un cuerpo que tiene un tránsito distinto a un cuerpo virgen".
Las declaraciones ofensivas y misóginas de Recalde también reflejan un problema estructural en la sociedad argentina: la normalización del control y juicio sobre los cuerpos y las vidas de las mujeres y niñas.
Hablar del uso de redes sociales por parte de una adolescente (como hizo Luis Majul), cuestionar su vida sexual (como hizo Pablo Rossi) o emitir juicios sobre su cuerpo (como hizo Diego Recalde) son ejemplos claros de revictimización y desvío del foco del verdadero problema: un sistema patriarcal que naturaliza la violencia hacia las mujeres y niñas. Sin embargo, a pocas horas de la marcha del 3 de junio —fecha emblemática para el movimiento feminista Ni Una Menos—, miles de personas se preparan para salir nuevamente a las calles y exigir políticas públicas efectivas para erradicar la violencia machista.

