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Su novia lo quiso matar, pero a él lo condenaron a 9 años por violencia de género: “La Justicia no hizo pericias”

Su nombre es Maximiliano Tapia y su ex lo denunció a 24 horas de intentar acuchillarlo. 

por Matias Ayrala

17 Agosto de 2023 14:44
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En marzo de 2020, la vida de Maximiliano Tapia cambió para siempre. No llevaba ni siete meses de convivencia con A. U., una joven a la que había conocido un año antes, cuando se llevó el susto de su vida. Él se había quedado dormido en un sillón y cuando despertó, su pareja estaba lista para acuchillarlo. Mientras le gritaba, Maximiliano se dio cuenta que ella había espiado conversaciones de su celular. Esa madrugada, en shock, él fue rescatado por su familia y ella se fue con un amigo. La Policía no recibió ninguna denuncia por violencia de género.

Pero, 24 horas después, ella se presentaría con golpes de todo tipo y diría que su novio le dio una paliza y la violó. Hubo una revisación por los golpes, pero no por el supuesto abuso sexual. Tapia quedó detenido por 10 días y luego la causa siguió su rumbo penal. Finalmente, a finales de 2022, Maximiliano fue condenado a nueve años de prisión. La causa no tiene ni una prueba y el fiscal Andrés Procopio afirmó: “Le creí a la víctima por cómo lloraba”. Hoy el acusado está en la Unidad 30 de General Alvear y su familia pide justicia. Por eso, BigBang charló con Fabiana, la madre del detenido, quien contó: "Esa madrugada de marzo, ella lo quiso matar. Era el 9 de marzo. Mi hijo se despertó de casualidad y ella lo atacó".

-¿Y vos cómo te enteraste?

-Nosotros nos enteramos porque él nos llama, eran como las tres y media de la mañana, estaba llorando y nos rogaba que vayamos, por favor, para el departamento y me gritaba: “Agustina me quiso matar, me quiso matar”. Y bueno, fuimos. Él vivía acá seis cuadras de mi casa, llegamos, ya estaba la Policía porque creemos que habrá llamado algún vecino al escuchar los gritos de mi hijo. Cuando llegamos, él estaba en la calle porque había salido pidiendo auxilio, estaba en el cordón de la calle, en calzoncillos, con las zapatillas puestas. (Se quiebra) Hasta estaba todo hecho pis encima por lo que había vivido... Perdón, perdón.

-¿Y la ex pareja de Maximiliano dónde estaba?

-Y ella estaba del lado de adentro de la reja pidiendo que no se fuera, diciendo que lo amaba, que no entendía qué le pasaba. Bueno, estaba la Policía ahí obviamente. Nos preguntó si vivíamos lejos, como le dijimos que no, mi marido llevó a mi hijo para mi casa, porque encima estaba lloviendo, y yo me quedé con la Policía en el departamento.

-¿Qué le dijo ella a la Policía en ese momento?

-Nada. No estaba golpeada, no denunció nada, o sea se la veía que no tenía absolutamente nada físicamente, ni denuncia nada, ella claro. Bueno, nos pide la Policía que llamemos algún familiar porque si no había que remitirla a la comisaría para no dejarla sola con nosotros. Y nosotros mismos pedíamos que no la dejaran sola, porque ella estaba bajo tratamiento psiquiátrico. Llamamos a la madre, al padre, pero nadie nos contestaba. Entonces ella misma nos dice que llamemos a un amigo llamó a mi hijo. Un tal Gastón, que era el compañero de ella. Después volví ahí, ella entró al departamento, con una mujer policía para cambiarse de ropa y se fue con este chico. Entonces, con mi marido y los dos policías nos quedamos cerrando el departamento. Finalmente volvimos para nuestra casa.

-¿Cómo siguió esa madrugada?

-Nos quedamos cuidando a mi hijo que estaba en shock. Y, después, tipo siete de la mañana, me llama diciéndome que quería las llaves del departamento para sacar ropa porque ella tiene una nena. Pasaron unas horas y me preocupó que tardara tanto. Le dije que a mi marido que vayamos a ver qué pasaba. Cuando llegamos le estaba vaciando el departamento. Ahí yo trato de interponerme para que no le sigan sacando las cosas a mi hijo. Y me pegaron entre ella y el tío. Al rato viene el patrullero a mi casa. Le explicamos lo que había pasado y me dijeron que fuera a la Comisaría de Familia. Fuimos con Maxi para hacer la denuncia por los golpes y a contar lo que había pasado. Nos separaron. Mi hijo fue a un cuarto y yo a otro. Cuando salgo, me dicen que el comisario y el abogado de la seccional estaban en camino. Empecé a preguntar dónde estaba mi hijo y ahí me informaron que ella lo había denunciado.

-¿Cómo siguió esa denuncia?

-Él estuvo detenido 10 días y como no tenía ni un antecedente, se desestimó todo y quedó libre. Pero, al tiempo, cuando vamos al Polo Judicial para declarar, ella agregó que él había abusado sexualmente de ella. Algo que por supuesto nunca ocurrió. Tampoco lo denunció a los policías esa madrugada, ni le realizaron ningún tipo de revisación o pericia ginecológica. Así empezó el juicio. A los dos años y pico llevan la causa Lomas de Zamora. Durante el juicio, ella se negó las pericias psiquiátricas. También se negó a las pericias ginecológicas. El fiscal no tiene nada, nos dijo en la cara que le creyó por cómo lloraba.

-¿Quién es el fiscal y cómo se llama el juez?

-El nombre Andrés Santos Procopio y el juez es Nicolás Plo. Son los mismos, es decir, es el mismo tribunal que jugó a Zárate, el jugador de Independiente, que violó a una chica, había pruebas y lo dejaron libre.  

-¿Hubo revisación médica el día de la denuncia?

-Cuando fue a la comisaría al otro día del que intentó matar a Maxi, hubo una revisación médica pero no habla de golpes. Lo que dice el informe policial es que ella tiene excoriaciones, que se produjo ella misma al rascar y una alergia. También hay un golpe en la frente que puede ser compatible con una autolesión. En la noche en la que fuimos, ella no tenía ningún golpe en la frente. Además esa madrugada hubo un momento en el que el policía le dijo que tenía que ir a la comisaría, y ella se tiró al piso y empezó a golpearse y a gritar que no quería ir porque le iban a sacar la tenencia de su hija.

-¿Los policías que fueron esa noche declararon en el juicio?

-Sí, declaró. Y dijo que si ella hubiese estado lastimada o golpeada, hubieran activado el protocolo de violencia de género y la hubieran trasladado y hubieran detenido a Maxi en el momento. Tampoco denunció nada sobre el supuesto abuso sexual.

-¿Por qué motivo salió una condena tan rápido y sin pruebas?

-No lo sabemos. En realidad, sospechamos que una relación entre el padre de ella y el poder judicial. El padre es un comisario mayor retirado, que se llama V.H.U., estuvo involucrado en la masacre de la Carcova en secuestros, y de todos los juicios salió limpito.

-También hay inconsistencias en la declaración de la ex pareja de Maxi. ¿Cuándo comenzó su relación?

-La relación entre Maxi y esta chica comenzó a principios de 2019. Nosotros lo conocimos que en junio del 2019. Y en agosto se fueron a vivir juntos.

-¿Cómo veían ustedes esa relación? ¿Cómo era ella?

-Era macanuda. Nos llevábamos bien. Empezó a traer a su nena. Era el comienzo de una relación de una relación normal.

-¿Y en qué momento esa relación se volvió “tóxica” por decirlo de una manera? ¿Hubo un detonante?

-El día que nosotros nos dimos cuenta de que ella no estaba bien fue en un cumpleaños de una de mis nietas. Ese día, llegó mi sobrina con su marido y sus hijos. Como hacía mucho tiempo que no se veían, Maxi se abrazó a su prima. Y cuando ella vio eso, se levantó y empezó a los gritos. Le empezó a decir: “Esta es la puta con la que me engañaste”; y otras cosas. La casa estaba llena de gente. No sabés lo que fue. Al tiempo, en noviembre, en el cumpleaños de mi marido, se encerró en el baño y se quería cortar toda con una maquinita de afeitar que había encontrado. Pero Maxi nunca nos comentó si en privado era igual. Pero a la vista de todos, ese fue el detonante. Fue terrible.

-Una vez que lo denunció a Maxi, ¿encontraron más pruebas de lo que pasaba puertas para adentro de la relación o él les contó algo?

-Nosotros encontramos conversaciones en las redes sociales en las que ella lo insultaba todo el tiempo y él la trataba con amor. Y después ella sufrió algo muy grave en 2020 cuando tuvo un episodio fuerte y se tomó pastillas en el trabajo. Ella estuvo internada. Cuando Maxi le pidió ayuda a las padres de ella, ni le respondieron. Ahora me pregunto: si vos sabés que tu hija es golpeada y abusada, ¿no hacés nada? Él la cuidaba, le decía cuándo tenía que tomar la medicación, la llevaba dos veces por semana a los controles psiquiátricos.

-Frente a todas esas pruebas, el fiscal Procopio o el juez Plo no pidieron pericias psicológicas.

-No. Con la posibilidad de que ella se autolesionara, la Fiscalía no presentó, ni pidió ningún tipo de pericia. Nuestros abogados pidieron dos veces las pericias de ella y se negó a hacerlas. Para que le hagan el ambiental antes del juicio, tuvieron que ir ocho veces para que los atendiera. No tienen prueba de nada. A mi hijo le agregaron un año más de prisión por supuestos daños psicológicos a la hija de ella. No hay ni un certificado o resultado de las cámaras Gesell a la nena. Nada.

-¿Cómo actuarán ahora en la Justicia?

-Ahora la causa está en la etapa de casación. A Maxi le dieron 8 años, más un año por los daños a la menor, o sea nueve años con sentencia en suspenso. Ahora apelamos. Ahora está en Casación y estamos en etapas de decisión en realidad, porque es que son seis meses que se toma en la justicia para decir, si dejan firme la sentencia o le bajan la condena, o lo absuelven.

-¿Cómo vive Maxi este proceso?

-Mi hijo va a cumplir 10 meses preso. Los primeros dos o tres meses fueron terribles, lo llamaba por teléfono... (llora) y nos pedía que lo saquemos. Cuando íbamos de visita, nos decía que se quería ir con nosotros. Él después de separarse, rearmó su vida, conoció a otra chica y fueron padres. Su bebé nació cuando él estaba preso. En su trabajo, la empresa lo apoya y le comunicó que tiene la guarda de su puesto y que cuando salga, puede volver a trabajar. Todos saben que es inocente. Ahora trabaja dentro del pabellón. Hace la limpieza y aprendió a cortar el pelo. Entonces le llevamos cosas para la barbería.

-Ustedes han realizado muchas marchas...

-Sí, hemos hecha muchas en Esteban Echeverría. Ahora también formé una ONG que se llama Acción ciudadana, y la armamos con otras personas que que están padeciendo o han padecido lo mismo que nos está pasando a nosotros. Hay una señora que a su hijo la novia lo llegó a matar. Esa chica había hecho una la falsa denuncia, y se comprobó que no se había defendido de violencia de género sino que lo había matado. Otro caso, por una falsa denuncia, un papá no puede ver a sus hijos hace cuatro años. También por estas falsas denuncias. Lamentablemente hoy somos más de 90 familias que luchamos

-¿Ella volvió a comunicarse con ustedes?

-Recibimos amenazas de su nueva pareja y por eso estuvimos con custodia policial. Luis Guillón no es tan grande y vive cerca. Pero no la vimos más. Lo que sí nos pasó es que otras ex parejas de ellas nos contaron que sufieron cosas parecidas a lo que le hizo a Maxi. O amenazas de denunciarlo falsamente. Pero, aunque han venido a mi casa, tienen miedo de declarar en la Justicia. Le tienen miedo a la familia de esta chica.

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