06 Mayo de 2026 13:43
Una secuencia breve y silenciosa quedó grabada por una cámara de seguridad en el barrio Fisherton, en Rosario. Apenas unos segundos que hoy estremecen a toda la ciudad: una camioneta blanca se detiene frente a una vivienda, cinco personas descienden del vehículo y acompañan a una nena de 12 años hasta el patio delantero de la casa. La menor apenas puede mantenerse en pie. Después, el grupo se marcha sin decir una palabra.
Minutos más tarde, la familia encontró a la chica desmayada, ensangrentada y con signos compatibles con un brutal abuso sexual. El dramático episodio ocurrió el fin de semana en la zona de José Ingenieros al 8400 y dio origen a una investigación que, por estas horas, avanza entre interrogantes, imágenes inquietantes y el desesperado intento de reconstruir qué ocurrió durante las dos horas en las que la menor estuvo desaparecida.
La víctima permanece internada en el Hospital de Niños Zona Norte, donde ingresó de urgencia con una importante hemorragia en la zona inguinal. Según el primer parte médico, presentaba lesiones internas graves compatibles con abuso sexual y una pérdida de sangre que obligó a los profesionales a evaluar una posible transfusión. "Me llamaron para avisarme que la dejaron en la casa de mi mamá, desmayada y con pocos signos vitales", relató la madre de la niña en diálogo con medios rosarinos.
De acuerdo con su reconstrucción, la menor había salido de su casa para visitar a una amiga. En el trayecto comenzó a sentirse mal y fue asistida por una pareja que se encontraba en la zona. Desde ese momento, la chica no recuerda nada más. "Le dijeron que la iban a ayudar porque se sentía mal. La llevaron a una capilla y ahí es donde sucede todo esto", explicó la mujer, aunque admitió que todavía no logran comprender exactamente qué ocurrió.
La causa quedó en manos de la fiscal Mariángeles Lagar, quien ordenó una serie de medidas para intentar identificar a las personas que aparecen en el video y reconstruir el recorrido de la menor antes de ser abandonada frente a la casa de su abuela. Las imágenes de las cámaras de seguridad se transformaron rápidamente en una pieza central de la investigación. En ellas puede verse cómo cuatro mujeres acompañan a la nena hasta el ingreso de la vivienda, mientras un hombre permanece dentro de la camioneta, al volante. Nadie toca timbre. Nadie pide ayuda. Simplemente la dejan allí y se van.
La brutalidad del caso generó una fuerte conmoción en Rosario, especialmente porque la investigación todavía no logró determinar quiénes son los responsables ni qué sucedió exactamente durante esas horas críticas. En medio de la búsqueda de respuestas, la policía detuvo a una mujer de 63 años en una vivienda ubicada sobre calle La República al 7600, a menos de diez cuadras del domicilio de la víctima. Sin embargo, la sospechosa recuperó la libertad poco después. Fuentes judiciales explicaron que, aunque coincidía parcialmente con la descripción aportada por la hermana de la víctima, no existen hasta el momento pruebas suficientes para imputarla formalmente.

Mientras tanto, los investigadores continúan recolectando testimonios, revisando cámaras de seguridad y analizando cada detalle que permita esclarecer el caso. La menor, en tanto, sigue internada en estado delicado. En las próximas horas podría declarar en Cámara Gesell, una instancia clave para intentar reconstruir lo ocurrido desde su propio relato.

