La pirotecnia verbal de Javier Milei en suelo brasileño acaba de encender una mecha que promete estallar en la diplomacia argentina. Tras su polémico desembarco en San Pablo, donde se dedicó a atacar sistemáticamente al presidente Luiz Inácio Lula da Silva —a quien tildó de "ladrón" y "presidiario"— y al juez de la Corte Suprema, Alexandre de Moraes (apodado por el libertario como "basura calva"), la política brasileña pasó a la ofensiva. El Partido de los Trabajadores (PT) y sus aliados lanzaron una ofensiva legal para develar el misterio que rodea el financiamiento de este viaje "gasolero" pero explosivo.
La justicia electoral de Brasil ya tiene en sus manos una presentación que busca poner fin a la "absoluta falta de transparencia" sobre el origen de los fondos que permitieron a Milei participar en el lanzamiento de la candidatura de su amigo de ultraderecha, Flávio Bolsonaro. Los abogados brasileños no se anduvieron con muchas vueltas y exigieron saber si el raid de insultos fue financiado ¡con la tuya contribuyente argentino! o bien, por la caja política del bolsonarismo.

Según el escrito judicial, "es esencial aclarar si la presencia del Jefe de Estado extranjero fue financiada, total o parcialmente, con fondos públicos argentinos, fondos privados o fondos del partido brasileño". El objetivo de los fiscales es identificar "la cadena financiera de la visita", algo que "permitirá esclarecer si la participación del Jefe de Estado argentino fue financiada con recursos propios de la autoridad extranjera, por estructuras del gobierno argentino, por el Partido Liberal, por terceros privados o por cualquier otra fuente, lo que permitirá al Ministerio Público Federal verificar la legalidad de la financiación a la luz de la legislación constitucional y electoral brasileña".
Para la justicia del país hermano, esto no es solo un tema de dinero, sino de dignidad institucional. La presentación remarca que "el objetivo es asegurar que se aclaren adecuadamente las circunstancias potencialmente relevantes para la preservación de la soberanía nacional, la igualdad de oportunidades entre futuros competidores, la imparcialidad administrativa y la normalidad del proceso electoral brasileño; valores que ocupan una posición central en el orden constitucional y cuya protección recae, en particular, en el Ministerio Público".

Alckmin destrozó a Milei: "Perjudica a la Argentina"
La respuesta brasileña no solo es judicial, sino también política y de alto nivel. El vicepresidente de Brasil, Geraldo Alckmin, abandonó la diplomacia para disparar contra el mandatario argentino, a quien acusó de ser un agente del caos que termina castigando a su propio pueblo con sus exabruptos.
Tras un encuentro con empresarios, Alckmin no ocultó su indignación por la intromisión de Milei en los asuntos internos de Brasil: "Es lamentable, ¿no?, que el presidente de un país vecino, amigo, que incluso forma parte del Mercosur, perjudique a su propio país", sentenció de forma lapidaria.

Para el número dos de Lula, el comportamiento del líder de La Libertad Avanza cruzó todos los límites de la convivencia entre naciones: "Un presidente no debe involucrarse en la elección de otro país, y además de ser una intromisión en asuntos internos de Brasil, lo hace de manera grosera, absolutamente grosera", disparó Alckmin, recordando que Brasil es el mayor socio comercial de la Argentina y que este tipo de berrinches ideológicos sólo logran dinamitar puentes estratégicos que costó décadas construir.

