27 Marzo de 2026 14:35
La resolución de la Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York no solo significó un alivio económico inmediato para la Argentina, al dejar sin efecto -por ahora- una condena superior a los 16.000 millones de dólares. También reconfiguró el tablero político interno. En ese escenario, las reacciones de Cristina Fernández de Kirchner y Axel Kicillof marcaron el tono de una disputa que trasciende lo judicial y vuelve a poner en el centro el sentido de la expropiación de YPF.

Desde sus redes sociales, la ex presidenta eligió un mensaje con fuerte impronta institucional y jurídica. En su publicación en X, escribió: "Como ex Presidenta y como ciudadana argentina, mi agradecimiento al staff de abogados de la firma Sullivan & Cromwell LLP que llevaron adelante la defensa del Estado argentino, a partir de enero del 2020, en la causa YPF que se tramitaba ante los tribunales de Nueva York".
Y agregó: "Como abogada, mis felicitaciones por haber sostenido los argumentos jurídicos de la Argentina en cuanto a que las disposiciones del Estatuto de una sociedad no pueden prevalecer sobre la Constitución Nacional y el ordenamiento jurídico de un país... que es nada más ni nada menos que reconocer la soberanía de los Estados". En el mismo hilo, reforzó el carácter político de la decisión tomada en 2012 y sus consecuencias a largo plazo: "De esta manera, queda más que claro que la expropiación con fines de utilidad pública de YPF se hizo conforme a derecho".
En ese sentido, la ex mandataria remarcó que "la decisión política de recuperar YPF y nuestra soberanía energética fue estratégica para nuestro país". "Con el desarrollo de Vaca Muerta, a partir del año 2012... hoy podemos decir con orgullo que Argentina tiene superávit de miles de millones de dólares en la balanza energética", añadió. El mensaje de Cristina Kirchner no solo celebró el fallo, sino que buscó cerrar una discusión que durante años atravesó a la política argentina: la legitimidad de la estatización.

En ese sentido, incluso destacó el respaldo histórico de Estados Unidos a la posición argentina, al señalar "Justo es reconocer que la posición de la Argentina siempre fue apoyada por Estados Unidos; tanto en su administración demócrata como republicana". Por su parte, el gobernador bonaerense Axel Kicillof -quien fue uno de los principales impulsores de la nacionalización durante su gestión como viceministro de Economía- adoptó un tono más confrontativo y apuntó directamente contra el gobierno de Javier Milei y los sectores que cuestionaron la medida. "La Justicia de EE.UU. falló a favor de YPF y deja en evidencia años de mentiras. Al final, era un relato impulsado por los buitres para cuestionar una decisión soberana y hacerse (más) ricos", sostuvo en X.

Kicillof también respondió a las críticas personales que recibió en los últimos años, en particular las provenientes del actual presidente: "Mientras el presidente Javier Milei hablaba del 'impuesto Kicillof', los propios abogados del Estado argentino, desde que se inició el juicio, defendían en la Justicia los mismos argumentos que sostuvimos siempre. Ese 'impuesto' nunca fue más que una operación: un coro de voces que repitió durante años los argumentos de los buitres, instalando que la nacionalización había sido técnicamente incorrecta. ¿Era desconocimiento, ingenuidad o una mentira interesada? Hoy queda claro".
En su publicación, el mandatario provincial fue más allá y vinculó el fallo con una disputa de modelos de país: "La derecha nunca la habría nacionalizado. Trabajaron siempre para los buitres, pero paradójicamente hoy su modelo no colapsa por falta de dólares gracias a YPF. Milei se disfraza con el mameluco de YPF, pero nunca la defendió: actuó como empleado de intereses extranjeros". Finalmente, reivindicó el sentido estratégico de la decisión tomada durante el gobierno kirchnerista: "Nacionalizar YPF fue una de las decisiones estratégicas más importantes de la Argentina en las últimas décadas".
En ese contexto, destacó que "hoy es una palanca de desarrollo del país y resulta clave para atenuar el impacto de la crisis energética global". "Aquella decisión, adoptada por @CFKArgentina marca el rumbo del modelo de desarrollo que la Argentina necesita: defensa del interés nacional, desarrollo federal, articulación público-privada, inversión en ciencia e infraestructura, potencial industrial, producción y cuidado de nuestros recursos naturales. Se hizo justicia. Los buitres no siempre ganan. YPF es de los argentinos. El futuro también", expresó en sus redes sociales.

El trasfondo de estas declaraciones es un fallo que no solo revoca la sentencia de primera instancia, sino que valida el marco legal argentino por encima de los reclamos contractuales de los accionistas. En otras palabras, refuerza la idea de que la expropiación se inscribe dentro de las potestades soberanas del Estado. Mientras el gobierno de Javier Milei celebró el resultado como un logro de su gestión, las palabras de Cristina Kirchner y Axel Kicillof apuntaron obviamente en otra dirección: resignificar el fallo como una reivindicación histórica de la política energética del kirchnerismo.

