15 Abril de 2026 08:18
El ex jefe de Gabinete Guillermo Francos reapareció públicamente en medio de la tormenta política que atraviesa el oficialismo y dejó al descubierto las tensiones internas que genera la situación judicial y mediática de Manuel Adorni. Lejos del blindaje discursivo habitual en la Casa Rosada, el ex funcionario admitió sin rodeos que "claramente ha sido un golpe para el Gobierno toda esta situación", en una definición que contradice el intento oficial de minimizar el escándalo.
Francos no solo reconoció el impacto político, sino que también apuntó contra la estrategia comunicacional del propio Ejecutivo, dejando en evidencia una falla estructural en el manejo de crisis. "Cuando el Gobierno genera algún espacio, hay una especie de acribillamiento mediático desde distintos lugares, no solamente de los periodistas, sino en las redes", sostuvo, trasladando parte de la responsabilidad al clima informativo, aunque sin lograr despegar del todo al oficialismo de su propia torpeza.
Sin embargo, el ex jefe de ministros fue más allá y señaló directamente al actual funcionario como uno de los principales responsables del deterioro de la situación. "Yo creo que, por supuesto, el vocero falló en dar su explicación, tuvo una actitud que a la gente no le gustó y eso todavía convirtió en más negativo el tema", afirmó. La crisis que envuelve a Adorni tiene como telón de fondo una investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito, bajo la órbita del fiscal federal Gerardo Pollicita.
El expediente se activó tras conocerse detalles de un viaje en avión privado a Punta del Este junto a su familia y la adquisición de un departamento en Caballito por USD 230.000, un valor que genera sospechas por su aparente discrepancia con los precios de mercado. A esto se suma un dato particularmente sensible: la financiación del inmueble habría sido otorgada por dos jubiladas, quienes deberán declarar ante la Justicia.
Pese a la gravedad de los hechos, Francos optó por un equilibrio entre la crítica y la cautela. "Él (por Adorni) está haciendo sus presentaciones como corresponde en la Justicia", señaló, para luego insistir en que "hay que esperar si él puede dar respuesta a los requerimientos de la Justicia", dijo en diálogo con LN+. Esa apelación a la espera judicial se repite como una estrategia defensiva dentro del oficialismo, que evita definiciones políticas de fondo mientras el desgaste se profundiza.

El respaldo interno, sin embargo, sigue firme. El presidente Javier Milei ha reiterado su apoyo al funcionario, a quien calificó como "un maravilloso jefe de Gabinete", una postura que Francos intentó explicar sin demasiada convicción: "Hay algún motivo por el cual el Presidente y la secretaria general (Karina Milei) lo apoyan. Supongo que ellos tienen mucha más información que la que tenemos nosotros". En paralelo, Francos también relativizó algunos de los episodios más cuestionados, al considerar que el viaje a Estados Unidos "se agrandó mucho más de lo que el tema era" y calificar el vuelo privado a Punta del Este como "una imprudencia".
La elección de ese término -lejos de cualquier condena ética o política- evidencia la dificultad del oficialismo para dimensionar el impacto de los privilegios en un contexto de ajuste económico. El ex funcionario evitó pronunciarse sobre una eventual renuncia de Adorni: "Yo no soy quién para decir si debe renunciar o no debe renunciar". Pero esa prescindencia contrasta con el peso político de sus declaraciones previas, que ya dejaron al descubierto las fisuras dentro del propio espacio.
En ese marco, Francos también dejó entrever sus propias ambiciones políticas. Consultado sobre un eventual regreso al Gobierno, señaló: "Siempre iba a estar a disposición", aunque aclaró que "no es el momento oportuno" para discutirlo. Sin embargo, fue más explícito al proyectarse electoralmente: afirmó tener "la vocación de ser candidato" dentro de La Libertad Avanza, en un gesto que combina lealtad política con oportunismo estratégico.

Pese al escándalo, el ex jefe de Gabinete defendió la gestión oficial y relativizó las encuestas negativas, asegurando que "Milei va a ganar las próximas elecciones y lo va a hacer por los resultados que obtuvo en su gestión". En esa línea, reivindicó el rumbo económico del Gobierno, destacando que "ha tenido que ver con la situación económica, con haber recibido un país como se recibió y haber hecho las transformaciones". Sin embargo, la insistencia en los logros contrasta con un presente marcado por la incertidumbre y el desgaste. Incluso al referirse a la coyuntura, Francos admitió que "estamos viviendo un momento difícil", aunque intentó suavizarlo al afirmar que confía en que "la Argentina va a salir de la situación".

