Casa Rosada presta atención. Mientras Javier Milei sigue sin felicitar a Lula da Silva, el peronismo ya fue a buscar a uno de los responsables de su remontada; Sergio Massa almorzó este lunes 2 de noviembre con André Janones, el diputado brasileño que manejó el llamado "Ejército de Lula", la red de WhatsApp con millones de seguidores que coordinó la campaña del PT en las dos semanas previas al balotaje.
La visita no fue una cortesía. Según la campaña petista, Lula sumó 10 millones de votos entre la primera vuelta y el balotaje y dio vuelta una elección que parecía perdida. Buena parte de ese mérito se le atribuye a Janones, un evangélico de 42 años de Minas Gerais que en Argentina es visto como el dueño de la receta para algo que el peronismo no logró: ganar terreno en las redes sociales que cooptaron los libertarios en 2023.

Massa recibió a Janones junto a sus estrategas de comunicación, Chico Kertész y Rafael Marroquim, todos parte del equipo que llevó a Lula a su cuarto mandato. Hubo regalos, con camisetas de la Selección Argentina para los visitantes, y una charla sobre el escenario internacional y la política local.
El gesto tiene lectura interna: Massa ya no oculta que quiere ser el candidato del peronismo en 2027, con un apoyo -aunque no público- de Máximo y Cristina Kirchner. Por eso, en el peronismo hay quienes creen que la receta de Janones puede servir tanto para enfrentar a Milei como para resolver antes quién será el candidato. Después del almuerzo, la comitiva brasileña fue a San José 1111 para reunirse con Cristina Kirchner con quien también se fotografiaron.

La cita llega un día después de la entrevista de la expresidenta en The Washington Post, la primera desde que cumple su condena. Allí dejó claro que no piensa retirarse: "Cuando recupere mis derechos políticos, ¿por qué no?", respondió sobre una candidatura en 2027, a pesar de la inhabilitación perpetua que recibió en la Causa Vialidad. También mostró confianza en un regreso del peronismo: "La historia no se escribe en línea recta. Hay avances y retrocesos. Pero el pueblo siempre vuelve".
En esa misma entrevista describió el enojo social que, según ella, ahora juega en contra del Gobierno: "Ahora muchos argentinos están frustrados porque sus vidas no han mejorado, su dinero no les alcanza hasta fin de mes y ven un gobierno que no solo no hace nada por los pobres, sino que los ataca activamente". Es justo el tipo de malestar que Janones supo convertir en votos en Brasil.

El otro gran protagonista de la vasta estirpe peronista, Axel Kicillof, también está en la órbita brasileña. Según trascendió, Lula invitaría al gobernador bonaerense y a Massa a la asunción de su cuarto mandato, prevista para el 5 de enero, en lo que algunos ven como un gesto de reconciliación.
Del otro lado, el oficialismo ya tiene su relato. Milei denunció varias veces un supuesto financiamiento millonario de Lula a Massa, una acusación que también hizo Eduardo Bolsonaro: "Lula consiguió mil millones de dólares para ayudar a Massa", dijo en julio, aunque nunca presentaron pruebas.

Ahora, con el PT de nuevo en el poder, Flávio Bolsonaro prófugo en Estados Unidos y el estratega del triunfo almorzando en Buenos Aires, el peronismo empieza a ilusionarse. Falta lo más difícil: ponerse de acuerdo en quién será el candidato. Mientras tanto, Sergio Massa ya se sentó a escuchar al hombre que ayudó a ganar a Lula.

