26 Marzo de 2026 13:54
La reciente decisión del gobierno de Javier Milei de concesionar por 30 años la Unidad Turística Chapadmalal preocupa y angustia a sus trabajadores en particular pero al país en general. Es que este histórico complejo, concebido como un espacio de turismo social y creado durante la presidencia de Juan Domingo Perón, enfrenta ahora un futuro incierto que pone en jaque tanto su legado como la estabilidad de las 60 familias que dependen directamente de su funcionamiento.
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, justificó la medida argumentando que busca atraer inversión privada para "elevar la calidad del complejo". Sin embargo, quienes trabajan allí denuncian un trasfondo muy preocupante: el acuerdo de privatización incluiría el despido masivo del personal actual.

Desde la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN), delegación General Pueyrredón, no dudaron en calificar el anuncio como una "venta de humo". Según el gremio, los empleados se encuentran en un "limbo" administrativo desde marzo de 2022, cuando fueron transferidos a la Jefatura de Gabinete: "Estamos enfrentando momentos muy inciertos", advirtieron, subrayando la falta de respuestas claras sobre su continuidad laboral.
En el mientras tanto, los trabajadores aseguran que el turismo social está "trabado" y sin actividad, lo que genera una "gran angustia" entre ellos. Además, describen un proceso de abandono progresivo que redujo la operatividad y transformó al complejo en una sombra de lo que alguna vez fue. "La situación es terrible", lamentaron desde el gremio.

El complejo, declarado Monumento Histórico Nacional en 2013 por su valor arquitectónico y social, cuenta con una capacidad para albergar entre 4000 y 5000 personas por quincena. Sus instalaciones incluyen nueve hoteles, bungalows, un cine-teatro y centros asistenciales, construidos bajo un estilo arquitectónico distintivo con piedra Mar del Plata. Desde su creación en 1945 por la Fundación Eva Perón, Chapadmalal se consolidó como un baluarte del turismo accesible y un polo de desarrollo regional.
No obstante, el gobierno insiste en que el Estado "no debe gestionar hotelería" debido a la falta de "ventajas competitivas". Para los trabajadores y sus representantes gremiales, esta postura ignora el verdadero problema: la ausencia de un plan claro que contemple tanto la preservación del patrimonio como la seguridad laboral. "Estamos defendiendo las áreas de trabajo y la continuidad en un momento muy difícil, donde no tenemos un panorama claro a futuro", remarcaron desde UPCN.

Mientras tanto, se confirmó que algunos sectores del predio quedarán fuera de la concesión privada: la Residencia Presidencial seguirá bajo control estatal y el patrimonio del Museo Eva Perón será trasladado a la Quinta de San Vicente. La angustia es palpable: la concesión de Chapadmalal amenaza con transformar un emblema del turismo social en un negocio privado y esto se ve aún más agravado pues dejaría a decenas de familias al borde del abismo.