Big Bang! News
Más
El silencio mata

Psicólogo advierte tras la muerte de Maitena Garofalo: "¿Qué lugar puede generarse para la palabra?"

Jorge Padro analizó los factores detrás del suicidio adolescente y cómo la ESI es un pilar fundamental.

por Jimena Báez

10 Abril de 2026 16:30
Maitena Garofalo
Maitena Garofalo

En medio de una sociedad que exige cada vez más y escucha cada vez menos, la muerte de una adolescente vuelve a encender una alarma que ya no puede ser ignorada: la de los jóvenes que atraviesan sus dolores en silencio.

La frase de Aimará, una adolescente que va al mismo colegio que Maitena Garofalo —"Todos podemos ser Maitena en algún momento. Todos pensamos si vale la pena seguir viviendo"— no solo conmueve, sino que interpela. ¿Qué está pasando con los adolescentes? ¿Dónde encuentran espacio para decir lo que sienten? ¿Quién escucha cuando el dolor se vuelve insoportable?

El fallecimiento de Maitena Garofalo invita a poner el foco en qué pasa con los adolescentes
El fallecimiento de Maitena Garofalo invita a poner el foco en qué pasa con los adolescentes

En medio de un llamado de ayuda por parte de adolescentes, BigBang dialogó con el licenciado Jorge Prado, psicólogo y profesor en Psicología de la UBA (MN 55592 MP 84960), quien advirtió que el fenómeno no puede simplificarse ni reducirse a una sola causa, sino que debe entenderse en toda su complejidad: "Cuando abordamos y pensamos un fenómeno como el suicidio adolescente, nunca podemos hablar de una causa lineal. Siempre debemos remitirnos a la complejidad y a las múltiples condiciones que atraviesan a nuestros jóvenes".

En ese entramado, señaló, hay un punto crítico donde el sufrimiento queda sin sostén: "Suele haber allí un punto en el que el malestar no pudo encontrar un lugar donde ser alojado o, aún cuando fue alojado, no pudo ser sostenido". Para el profesional, esto obliga a correr el foco exclusivamente del individuo y ampliar la mirada hacia los entornos que lo rodean: "La pregunta entonces no debería centrarse únicamente en el padecimiento subjetivo que atraviesa el adolescente, sino también en qué espacios o dispositivos de sostén y acompañamiento existen para él. En definitiva, la pregunta es qué lugar puede generarse para la palabra".

El especialista remarcó que, si bien la terapia individual es importante, no alcanza por sí sola. El problema está profundamente ligado a la soledad: "Resulta fundamental trabajar en términos de lo grupal y del entramado con los otros, ya que este tipo de padecimiento suele estar profundamente asociado a la angustia y a la experiencia de soledad". En ese sentido, planteó la necesidad de preguntarse: "¿Qué espacios se generan en la escuela? ¿o qué lugares de diálogo se habilitan en las familias?".

En el ámbito educativo, Prado fue crítico de los enfoques tradicionales que reducen el problema a diagnósticos o factores de riesgo: "Distintas experiencias han mostrado que las intervenciones que intentan abordar el problema exclusivamente desde modelos médicos o explicaciones causales no han producido necesariamente efectos subjetivantes en los jóvenes".

Según el licenciado, la prevención debe orientarse a generar condiciones de lazo, encuentro y producción compartida: "Si muchas de las situaciones vinculadas al suicidio adolescente están asociadas a experiencias de soledad, a largas horas de aislamiento, a la exposición permanente a las redes sociales o al intento de tapar la angustia en momentos en los que no aparece un otro con quien compartir lo que se siente, entonces la escuela puede ocupar un lugar fundamental en la construcción de otros modos de encuentro".

BigBang dialogó con el licenciado Jorge Prado, psicólogo y profesor en Psicología de la UBA
BigBang dialogó con el licenciado Jorge Prado, psicólogo y profesor en Psicología de la UBA

Pero ese encuentro no necesariamente pasa por hablar directamente del sufrimiento. En ese sentido, propone iniciativas concretas que fortalecen el sentido de pertenencia: "Proyectos como una radio escolar, un taller de teatro, un espacio de streaming, una revista o cualquier propuesta cultural o artística permiten construir lazos, producir reconocimiento y sostener la presencia del otro. Son espacios donde la palabra circula de múltiples maneras, donde la producción de los jóvenes puede ser reconocida y validada, y donde se conjuga una mirada generosa que habilita el reconocimiento del otro como parte de un grupo y de un proyecto común".

ESI: pilar fundamental

La Educación Sexual Integral (ESI) también ocupa un lugar central en este entramado: "Constituye una herramienta central dentro de la escuela. A partir de ejes como el ejercicio de los derechos, el cuidado del cuerpo y el respeto por la afectividad, la ESI habilita la reflexión sobre la diversidad, promueve espacios para la palabra y fomenta el respeto por los cuerpos y por los afectos".

El rol de la familia tampoco queda afuera, aunque el especialista advirtió contra las simplificaciones: "Trabajar la ESI también implica reconocer que la familia forma parte de este entramado de cuidado. Muchas veces, allí donde las familias encuentran dificultades para sostener espacios de diálogo con sus hijos, la escuela puede constituirse en una institución mediadora que facilite o fortalezca ese lazo".

Cuando la ESI tiene lugar en escuelas "encontrar un espacio donde poner en palabras lo que les sucede"
Cuando la ESI tiene lugar en escuelas "encontrar un espacio donde poner en palabras lo que les sucede"

Según el psicólogo, reducir el problema a una dicotomía como "la culpa es de la escuela" o "la culpa es de la familia" resulta estéril: "Lo que se vuelve necesario es construir alianzas firmes entre ambas instituciones, capaces de generar redes de acompañamiento y sostén".

Finalmente, Prado subraya la necesidad de políticas públicas efectivas en salud mental: "Para que esto sea posible, también es necesario que la Ley Nacional de Salud Mental se cumpla efectivamente, garantizando que en los hospitales generales (particularmente en las guardias) existan profesionales capacitados para alojar y acompañar las demandas de los jóvenes".

Soledad, redes y silencio: la combinación que preocupa tras la muerte de una adolescente
Soledad, redes y silencio: la combinación que preocupa tras la muerte de una adolescente

En un contexto donde las palabras de los chicos y chicas muchas veces quedan atrapadas en el silencio, la reflexión del especialista deja una certeza tan incómoda como urgente: "En definitiva, pensar la prevención del suicidio adolescente implica no solo atender al sufrimiento individual, sino también construir redes de sostén, espacios de palabra y proyectos colectivos donde los jóvenes puedan sentirse parte, reconocidos y acompañados. Porque muchas veces, allí donde aparece un otro dispuesto a escuchar, a compartir y a reconocer, se abre la posibilidad de que la vida vuelva a encontrar un lugar donde ser sostenida".

Porque detrás de cada historia hay algo más que dolor: hay preguntas sin responder, vínculos que faltaron, palabras que no encontraron lugar. Y tal vez, como dijo esa compañera de Maitena Garofalo, la clave esté en asumir que cualquiera puede estar del otro lado del abismo y que escuchar a tiempo puede marcar la diferencia.

10