Big Bang! News
Más
Un acto "profundamente conmovedor"

Dalia Gutmann y el arte de hacer reír: convertir la "neurosis" en risa, la experiencia en oficio y el escenario en refugio

En una entrevista íntima y sin filtros, la actriz y comediante habló de todo: su unipersonal más maduro, del humor como forma de digestión emocional, del lugar de las mujeres en la comedia y de por qué, después de más de veinte años arriba del escenario, hacer reír sigue siendo un acto profundamente conmovedor.

por Alejo Paredes

04 Febrero de 2026 10:59
Experiencia Dalia Gutmann
Experiencia Dalia Gutmann

Con más de dos décadas de trayectoria, Dalia Gutmann no necesita presentaciones, pero sí contexto. Experiencia Dalia Gutmann no es solo el nombre de su actual unipersonal: es una síntesis honesta de su recorrido, de su oficio y de una forma muy personal de pararse frente al público. "La diferencia mayor es que tengo mucha más experiencia que antes", dice sin vueltas en diálogo con BigBang. Y enseguida aclara, entre risa, que el título del show le da "un poco de vergüenza", aunque resume a la perfección el espíritu del espectáculo. El proceso creativo de Gutmann sigue siendo artesanal. Los chistes se prueban en bares, en teatros chicos, en funciones "con menta, barata", como ella misma las define, antes de llegar a escenarios más grandes. "No me da hacer un show y después darme cuenta de que eso no funciona", explica. 

Experiencia Dalia Gutmann
Experiencia Dalia Gutmann

El resultado es un unipersonal que ella misma describe -con ironía- como "un rato de mi neurosis", una experiencia donde el público asiste a la transformación de lo cotidiano, lo incómodo y lo doloroso en risa compartida. Ese gesto no nació de la nada. Dalia recuerda que llegó a la comedia casi por accidente, después de pasar por la locución, el periodismo y un noticiero donde cubría noticias duras. "Estaba muy abrumada con tanta realidad dura", cuenta. 

El stand up apareció como un hobby, pero pronto se convirtió en algo más profundo: "Cuando empecé a hablar de experiencias personales y la gente se reía, me parecía algo espectacular poder convertir toda la mierda en risas. Me parecía un negoción". Contra el prejuicio del comediante como "loser", Gutmann es contundente: no se trata de alguien al margen de la vida, sino de alguien que decide hacer humor con eso que nadie quiere mirar.

En ese ida y vuelta con el público, el humor funciona como espejo y como alivio. "Lo apasionante de este género es ver cómo alguien se puede reír de lo que a mí me hace sufrir tanto", reflexiona. Para ella, cuando un hecho se convierte en chiste es porque ya fue procesado e, incluso, sanado: "Cuando una persona logra hacer chistes con algo es porque ya no quema tanto, ya está más sanado". La comedia, dice, es una forma muy particular de digerir la angustia.

Experiencia Dalia Gutmann
Experiencia Dalia Gutmann

Aunque reconoce que hoy tiene un oficio más sólido y que "ya le pasó de todo arriba del escenario", Gutmann insiste en que la honestidad fue siempre la base de su trabajo. "Nunca hice un material solo para que se rían, sino con esta cosa medio catártica", afirma. En ese sentido, Experiencia Dalia Gutmann marca un punto de llegada: un show construido sobre una base de vivencias acumuladas, de maternidad, de dudas, de culpas y de certezas.

Su paso por el periodismo también dejó marcas. De esa etapa rescata herramientas concretas -la estructura, el orden, el "punteo"- y una capacidad para encarar al otro sin vergüenza, fruto de años de entrevistas en la calle. Pero, sobre todo, le dejó una certeza: "Todo eso me hizo aferrarme muy fuerte a la comedia. Quería dedicarme a algo luminoso". No todos procesan igual la crudeza de la realidad, admite, y en su caso el humor fue una salida vital.

Como una de las pioneras del stand up femenino en Argentina, Gutmann asume una responsabilidad moderada pero real. "No fui la primera, pero siento que en la medida que puedo colaborar con las chicas que quieren dedicarse a esto, lo hago", señala. Conoce de primera mano lo que implica subirse a un escenario siendo mujer: los prejuicios, las miradas, las exigencias. "Antes era 'Dalia, sos mujer, no queda bien que hables de eso'", recuerda. Aunque reconoce avances, también advierte que el machismo no desapareció: todavía hay quienes se sientan a verla con desconfianza, como desafiándola a hacerlos reír.

Experiencia Dalia Gutmann
Experiencia Dalia Gutmann

Cuando dirige o produce a otros comediantes, su objetivo es claro: cuidar la esencia. "No me gusta convertir a alguien en algo que no es", dice. Prefiere potenciar lo singular, lo diferencial, aquello que hace único a cada espectáculo. Esa misma lógica atraviesa su vínculo con la maternidad y la culpa, un tema recurrente en sus shows. "Soy muy neurótica", se define, y reconoce que durante años la culpa fue un eje central, aunque hoy, con el paso del tiempo, pesa un poco menos.

En un contexto donde las redes sociales parecen haber desplazado a la televisión, Gutmann mira el cambio sin nostalgia ni rechazo. Valora la potencia histórica de la tele, pero también celebra que hoy existan otros caminos y fragmentos que circulan por redes. "Yo soy más del teatro", aclara, y se nota: su lugar sigue siendo el escenario, el cuerpo a cuerpo con el público, aunque las plataformas digitales sean una herramienta más de trabajo.

Al final, cuando se le pregunta qué sigue emocionándola después de tantos años, su respuesta es simple y potente. "Me conmueve que la gente se haga un lugar para ir a reír", dice. Ver ese "desarme" del espectador, ese momento en que alguien se entrega a la risa, sigue siendo el motor. En tiempos ásperos, Experiencia Dalia Gutmann no promete soluciones, pero sí algo igual de valioso: la posibilidad de convertir lo que duele en una carcajada compartida.

Experiencia Dalia Gutmann
Experiencia Dalia Gutmann

El espectáculo se presentó durante el verano de 2026 en Mar del Plata, Buenos Aires, Punta del Este, Piriápolis, Colonia, Pinamar y San Bernardo, y tiene dos funciones finales en la Ciudad de Buenos Aires: el 5 y el 19 de febrero, a las 20:30, en el Teatro Astros. Un cierre a la altura de una experiencia que, más que un show, es una invitación a reírse de lo que nos atraviesa.

10