03 Junio de 2026 11:41
En la país se registra aproximadamente un femicidio cada 31 horas, según los últimos relevamientos de organizaciones sociales y judiciales. El de Agostina Vega volvió a poner en primer plano una realidad que persiste pese a más de una década de movilizaciones, reclamos y debates públicos.
En este contexto, las voces de mujeres, activistas, referentes políticas y organizaciones volvieron a exigir respuestas frente a una problemática que continúa siendo estructural. Al mismo tiempo, algunas figuras masculinas con gran llegada en redes sociales y medios de comunicación aprovecharon su espacio para reflexionar sobre el rol de los varones frente a la violencia de género y la necesidad de involucrarse en una discusión que también los atraviesa.

En la última transmisión de Tribunero, el programa especial que se realiza semanalmente dentro del universo de Paren la Mano, Luquitas Rodríguez aprovechó unos minutos antes de una pausa para compartir una reflexión vinculada a la marcha de Ni Una Menos y al reciente femicidio de Agostina.
"No quería dejar pasar y decir acá, en este contexto de Tribunero, que es un programa en su mayoría de hombres, invitar a que estas situaciones, como hombres, nos sirvan para pensarnos a nosotros y pensar en lo que tenemos alrededor y el lugar que ocupamos", señaló.
El streamer también pidió que estos espacios no sean interpretados como una acusación individual, sino como una instancia de reflexión colectiva: "Que no pensemos en estos espacios como algo que nos señala o algo que es amenazador, sino que realmente usemos ese espacio y pensemos quiénes somos", sostuvo.
En Olga, otro de los que aprovechó su exposición mediática para abordar el tema fue Eial Moldavsky. "¿Por qué nos cuesta tanto a los varones participar de la conversación pública en estos momentos?", se preguntó. Y continuó: "Los varones quedamos medio tiesos, no sabemos bien cómo participar de la conversación y se arma una enorme cadena de conversación femenina".

"Nosotros no participamos de una conversación que nos tiene como protagonistas porque, no es que esto se trate de los varones, pero el varón es el principal problema de este asunto", reflexionó.
Moldavsky también se mostró interpelado por una realidad marcada por las denuncias de violencia y las desapariciones de mujeres que muchas veces terminan con desenlaces trágicos. "Siendo los principales responsables de este tema no estamos teniendo nada para decir", expresó. Luego agregó: "Pasaron 11 años del Ni Una Menos y pasaron ocho desde 2018, que fue otro gran hito del debate público, y los varones no pudimos traer ninguna conversación productiva respecto del sujeto histórico que es el varón hoy".
Quien también se sumó al debate fue Martín Garabal. Durante una intervención en Luzu TV sostuvo: "Hay mujeres que no quieren una participación activa de los hombres y hay mujeres que sí quieren establecer ese diálogo. Entonces los hombres que no sepan cómo participar, participá de tu foro íntimo, charlá, revisate".
"Porque un varón que habla, por ejemplo yo, no soy todo lo que está bien. Puedo adherir a las ideas del feminismo y ese mismo día ser machista en un comentario o en un chiste, o puedo no escuchar bien a una compañera", explicó al referirse a la importancia de revisar conductas cotidianas.
"Charlá con tus amigos, revisá tus conductas, estate abierto a que si una mujer te señala algo... Ahora que se habla de falsas denuncias, yo creo que la mayoría de las mujeres no denuncian las cosas", afirmó. Y agregó: "A toda mujer que conocés le pasó alguna situación de acoso. En lugar de concentrarte en los casos excepcionales donde puede haber una falsa denuncia o no, ¿por qué no escuchás a las mujeres de tu entorno para ver cómo lo viven?".
A once años de la primera marcha de Ni Una Menos, el debate sigue vigente porque la violencia de género continúa cobrando vidas. El desafío no pasa por quién habla más fuerte ni por quién se suma más tarde a la conversación, sino por transformar esa reflexión en acciones concretas que permitan prevenir la violencia, acompañar a las víctimas y construir una sociedad donde casos como el de Agostina Vega dejen de repetirse.

