03 Febrero de 2026 09:59
Lo que debía ser una noche de celebración terminó convertido en un ring digital. Nicki Nicole asistió a los Premios Grammy, donde estaba nominada a Mejor Álbum de Música Urbana por Naiki, y aunque el galardón quedó finalmente en manos de Bad Bunny, su presencia en la ceremonia no pasó desapercibida. El problema no fue la alfombra roja ni la nominación, sino un breve video viral en el que se la ve charlando con Billie Eilish... y la catarata de interpretaciones maliciosas que vino después.
En redes, especialmente en X, comenzaron a circular versiones que aseguraban que Nicki le habría dicho a la artista estadounidense que "la llaman la Billie Eilish argentina". A partir de ahí, el festival del hate arrancó sin freno. Pero la rosarina no se quedó callada y salió a desactivar la bomba con un descargo tan extenso como visceral. "En realidad hablamos sobre un meme que habla sobre eso del cual ella estaba al tanto. ¿Cómo le voy a decir algo así como lo que dice el titular? ¡Por Dios! y si, es muy linda en persona. Igual se sabe", escribió, visiblemente indignada.
Lejos de calmarse, las críticas siguieron. Algunos usuarios la tildaron de "fantasma" y de querer "hablar solo de ella". Fue ahí cuando Nicki apretó definitivamente el acelerador y aclaró, sin rodeos, qué pasó en ese intercambio que tantos comentarios generó: "AAAAA por Dios, no dije eso. Hablábamos sobre un meme pedorro que hablaba sobre eso, del cual ella estaba al tanto. Yo jamás me comparé ni mucho menos. Solo nos presentaron y pude felicitarla por su premio, decirle cuánto la admiro, reírnos y decirle que venga a Argentina nada más. No me comparé ni mucho menos, ni la incomode para nada. Por favor dejen de tirarme odio por un corte de un video y por cada cosa que inventan sobre mi cada segundo".
Nicki Nicole fue más allá y puso en palabras algo que muchos artistas suelen callar: el impacto real del odio constante. "La verdad es que realmente intenté disfrutar los Grammys, pero obviamente leo los comentarios horribles con los se refieren a mi persona, cuando me dicen que no me merezco estar en ese lugar y critican hasta mi manera de hablar", confesó. Y remató con un pedido directo a los haters: "Sepan que el odio diario realmente afecta y mucho... agradecería que si no te gusta mi música y mi mundo simplemente no lo consumas, no hace falta remarcar cada segundo de la forma más cruel posible que lo que hago no te gusta".
En medio de la tormenta, llegó un mensaje que funcionó como abrazo colectivo. Lali Espósito salió a bancarla públicamente con un texto cargado de sensibilidad y mensaje político-emocional: "En épocas donde el odio es la medicina para la frustración de un sistema colectivo roto, solo queda intentar mostrar algo de humanidad. En épocas donde todos quieren ser otros, se señala a quien es como es. Estuviste hermosa nickita representando. Te quiero". Y cerró con una frase que resumió el clima de época y el espíritu del apoyo: "Intentar no ser un odiador es la rebeldía de esta época".

