30 Marzo de 2026 18:45
Una situación de excepcionalidad en relación al superficial mundo de los streamings sucedió durante el mediodía de este lunes en Luzu TV, cuando la solidaridad cubrió a una familia que venía de estar en situación de calle y que había podido dar vuelta la página a partir del apoyo del Club Atlético San Lorenzo de Almagro (CASLA). Entre lágrimas, Beatriz Gabriela Hormilla relató en vivo cómo sobrevive el día a día junto a sus cuatros hijos y logró que su historia conmueva a toda una comunidad.
"Nosotros vivíamos en la calle, dormíamos en el cajero y San Lorenzo nos sacó prácticamente de la calle", confesó Beatriz al aire de Nadie dice nada y a la vista de Nicolás Occhiato, líder del canal y del programa. El club deportivo federó a tres de sus hijos, aunque los cuatro -Gonzalo, Magalí, Fabricio e Ignacio- hacen actividades deportivas allí. "Nosotros dormimos en el cajero, en el Galicia, en el Provincia", recordó la mujer, mientras el más grande de sus hijos lloraba sin poder parar.
Desde Luzu habían iniciado una colecta solidaria para algunos fines, pero la mujer explicó en vivo que pensaba darle otro uso a los fondos. "Nos donaron unos colchones pero con esa plata yo le voy a comprar los botines y hacer el baño de mi casa con lo que pueda", explicó, en una demostración práctica de las interminables necesidades que atraviesa su familia.
"Yo vendo empanadas, Gonzalo y Maggie salen a vender en toda la cancha, Fabri vende solo en la mesa e Ignacio va y lleva y trae porque yo estoy preparándolas. Yo quería ver si podían donarnos un carrito para ir haciendo yo las empanadas, para no estar pidiendo más en la calle", pidió la jefa de hogar. "Para tener el puesto en la calle para que la gente se pueda acercar ahí y no tengan que salir los chicos", precisó.

Según relató Beatriz, ellos además compran y venden helado en el verano, además de bebidas, medias y lo que la situación permita. "Pero ellos no quieren que me acerque al negocio porque es de los cuatro Hormilla", señaló la mamá con orgullo. "Ellos saben cocinar, yo les enseño a hacer de todo porque el día de mañana yo me puedo quedar en un hospital y ellos lo pueden hacer", manifestó preocupada.
"Yo quiero lo mejor para ellos. Yo no quiero que toda su vida estén en la calle. Mi herencia para ellos es el estudio. Gonza pasó a cuarto año, Maggie a segundo. Mientras él vendía las medias se ponía a estudiar. Los chicos de Tienda de Café le daban la merienda para que siga estudiando, les prestaban internet a los nenes", detalló Beatriz, quien aseguró que "la asignación" no le alcanza.

Para finalizar realizó un pedido mucho más explícito en relación a lo que viven sus hijos por ser pobres y por tener los rasgos que tienen la mayoría de los habitantes del país, pero que muchas veces avergüenzan a la mirada moral de la clase dominante argentina. "A Gonza le hacen bulliyng, ¿le podés decir que no le hagan? A Maggie le dicen que tiene el color de piel marrón", denunció.
CASLA también se pronunció en relación a la presentación de la familia con un posteo en sus redes sociales. "Beatriz Hormilla y sus cuatro hijos: Nacho, Magui y Gonza -que juegan al básquet- y Fabri -que es parte del Fútbol Recreativo- fueron a Luzu a contar la historia de vida que nos emocionó a todos. Entre lágrimas, agradecieron a San Lorenzo por el apoyo que le brindó para salir adelante, le consiguió ropa y comida, y los becó para que puedan practicar deportes", revelaron. "Nuestro Club reafirma en cada momento su rol social, desde el Padre Lorenzo Massa que soñó con sacar pibes de la calle hasta hoy en día. Por eso somos más que lo que pasa en el campo de juego. Y por eso somos el club más lindo del mundo", añadieron allí.

