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Una crisis sin fin: Pauny, al borde del colapso y 400 trabajadores a la deriva

Las Varillas (Córdoba) una ciudad signada por las malas administraciones de sus empresas. Los trabajadores tomaron la fábrica y la historia de Zanello que se repite.

Crisis en Pauny
Crisis en Pauny BBN

La crisis de Pauny, la histórica fábrica de tractores de Las Varillas, Córdoba, llegó a un punto de no retorno. Este 3 de noviembre, después de acumular tres quincenas de salarios impagos y de fracasar las instancias de negociación con los dueños, los trabajadores decidieron tomar la planta industrial. La medida expone la gravedad de una situación que amenaza la continuidad de la empresa y así también a una de las principales fuentes de empleo y actividad económica de la localidad.

El conflicto involucra a unos 400 trabajadores de manera directa y a sus familias. En los últimos días, la empresa había depositado apenas 100 mil pesos por empleado, un monto insuficiente frente a las obligaciones salariales pendientes. 

Las dos audiencias realizadas no consiguieron destrabar la situación ni ofrecieron un cronograma concreto para cancelar la deuda. Mientras tanto, familiares, vecinos y trabajadores comenzaron a movilizarse y organizar colectas solidarias para asistir a los hogares afectados. La crisis también golpea a proveedores y comercios vinculados con la actividad fabril.

El deterioro productivo se profundizó durante 2025, cuando la caída de las ventas y la creciente competencia de tractores importados, principalmente de China e India, comenzaron a reducir los niveles de actividad. En septiembre y octubre de 2026, la compañía pasó a trabajar apenas tres días por semana y dispuso el pago del 70% de los salarios. 

La situación financiera terminó de encender las alarmas: la deuda bancaria supera los 30.800 millones de pesos, con estimaciones que la ubican por encima de los 32.000 millones, mientras que los cheques rechazados superan los 1.000 millones de pesos. 

Pauny llegó a vender más de 200 tractores mensuales y fabricar alrededor de 2.000 unidades anuales. Sin embargo, en septiembre de 2026 apenas registró 24 patentamientos. La pérdida de mercado, los problemas de financiamiento y la falta de inversiones suficientes para modernizar la estructura industrial y renovar la oferta tecnológica fueron debilitando su capacidad competitiva. La apertura de las importaciones agregó presión sobre una industria nacional que debe afrontar costos de producción muy diferentes a los de sus competidores extranjeros.

EL ANTECEDENTE DE ZANELLO, SU ANTECESORA

Las Varillas es una ciudad, donde las ofertas de trabajo no abundan y la economía satelital a la fábrica también queda afectada por el cierre de Pauny. La historia de la ciudad tiene un antecedente que vuelve inevitable mirar hacia 2001. Ese año, la fábrica Zanello, también instalada en Las Varillas, atravesó una profunda crisis financiera que terminó con su quiebra, con 380 trabajadores en banda. 

La salida surgió de la organización de los propios empleados, que conformaron una cooperativa de trabajo para intentar preservar la fuente laboral. Al proyecto se incorporaron antiguos integrantes del personal jerárquico y los concesionarios que comercializaban los tractores. Los tres sectores conformaron una sociedad con un 33% de participación cada uno, mientras que el municipio de Las Varillas conservó el 1% restante.

Las Varillas, Córdoba
Las Varillas, Córdoba

Con autorización del juez que intervenía en la quiebra para alquilar las instalaciones, la nueva organización consiguió reactivar la producción el 2 de enero de 2002. De aquella experiencia nació Pauny, una empresa que logró recuperar la actividad industrial, reconstruir mercados y devolverle a Las Varillas su protagonismo como polo nacional de fabricación de tractores.

Veinticinco años después, aquella historia de recuperación vuelve a quedar bajo la sombra de una crisis. La diferencia es que ahora Pauny tiene propietarios, pero enfrenta un deterioro financiero, comercial y productivo que pone en discusión su continuidad. La paradoja es contundente: la fábrica que nació para evitar la desaparición de Zanello vuelve a estar en manos de trabajadores que buscan impedir que se pierda una fuente laboral construida sobre una experiencia de resistencia y recuperación industrial.

En Las Varillas, el temor ya no es solamente perder una fábrica. es volver a vivir una historia que parecía definitivamente superada. 

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