Gritos, sangre en la cabina y un avión cayendo en picada. Así vivieron los pasajeros del vuelo FZ 1073 de FlyDubai los minutos más aterradores de su vida. Este miércoles, un Boeing 737 Max 8 que iba de Dubái a Tel Aviv tuvo que aterrizar de emergencia en el aeropuerto de Tabuk, en Arabia Saudita, después de que uno de los pilotos presuntamente apuñalara al otro e intentara estrellar la aeronave. Un grupo de pasajeros irrumpió en la cabina, redujo al agresor y evitó la tragedia.
El avión despegó del Aeropuerto Internacional de Dubái a las 7.05 rumbo al Aeropuerto Ben Gurión. Unos noventa minutos después, mientras sobrevolaba Jordania, transmitió el código 7700, la señal internacional de emergencia general. Minutos más tarde activó el código 7500, el que se usa para avisar de una interferencia ilícita a bordo. En ese momento se encendieron todas las alarmas de un posible secuestro, e Israel puso en alerta aviones de combate por precaución.

Según datos de Flightradar24, la aeronave bajó bruscamente de unos 10.360 metros (34.000 pies) a unos 5.060 metros (16.600 pies) en menos de dos minutos, y superó en casi 100 nudos su velocidad máxima de operación. Después cambió de rumbo, volvió al espacio aéreo saudí y siguió cerca de una hora con cambios erráticos de altitud, algo que sugiere que se lo piloteó a mano, sin piloto automático; durante unos instantes, incluso desapareció de los sistemas de rastreo.
Según The National, el control aéreo recibió la llamada de auxilio a las 8.44 y el avión aterrizó en Tabuk, en el noroeste de Arabia Saudita, a las 9.45. Lo que pasó adentro fue una escena de película de terror. "Escuchamos gritos en el avión. Después (los pasajeros) abrieron la puerta de la cabina y vimos sangre. Alguien apuñaló al piloto con un cuchillo pequeño", relató una pasajera al diario israelí Ynet.

Un pasajero que habló con The Jerusalem Post contó que los viajeros sentados adelante corrieron hacia la cabina cuando el avión empezó a caer: "Entendemos que uno de los pilotos fue apuñalado y herido de gravedad, y que perdieron el control del avión. Empezó a caer en picado. Fue aterrador".
Según su relato, el grupo sacó al agresor de la cabina y llevó adelante a dos pilotos que viajaban como pasajeros en el fondo del avión. Uno tomó los controles y el otro tardó más en reponerse del impacto. Un dentista israelí que estaba a bordo atendió al piloto herido y, según el testimonio, le salvó la vida.
El video del horror a bordo
Las imágenes que difundió el Canal 12 israelí muestran a tres pasajeros ensangrentados junto a la cabina, custodiando a los dos pilotos tirados en el suelo, heridos y con máscaras de oxígeno. "Nos han atacado y hemos controlado al terrorista", dicen.
"Nos atacaron y nosotros estamos protegiendo al piloto que fue atacado", explican, y señalan al presunto agresor, acostado de costado: "Este fue el que intentó apuñalarnos".
En otro video se escucha: "Nos atacaron ahora en este avión. Intentaron asesinar al piloto. Tomamos el control de la tripulación". Y después: "Estamos aquí. Nadie pasa por la puerta del piloto". El material también muestra a los pasajeros organizándose para decidir quién vigilaba la entrada a la cabina y quién filmaba lo que pasaba.
Desde Arabia Saudita, el aeropuerto de Tabuk informó que "el capitán y el copiloto sufrieron heridas y fueron trasladados al hospital", según The National. FlyDubai, por su parte, aseguró en un comunicado que el avión "tuvo un incidente en vuelo. El aparato aterrizó sin problemas en el aeropuerto de Tabuk (TUU) y todos los pasajeros están sanos y salvos".
En Israel hubo versiones distintas. El ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, habló de un atentado: "Un terrorista quería estrellar el avión y asesinar a los 180 israelíes a bordo". Y agregó: "¡Gracias al Creador del mundo y a los viajeros héroes, pero la concepción de seguridad de Israel debe subir un nivel!".

En cambio, la oficina del primer ministro Benjamin Netanyahu descartó que se tratara de un secuestro y aseguró que la situación "está bajo control", según The National. El Mossad y el Shin Bet participan de la investigación y van a interrogar a los pasajeros cuando vuelvan a Israel. Además de la hipótesis terrorista, también se analiza un posible intento de suicidio del piloto.

