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Comienza el juicio por la muerte de Candela: los tres acusados y las claves del crimen

La niña de 11 años fue asesinada en 2011 tras un secuestro de nueve días. Desde mañana, habrá tres hombres en el banquillo de los acusados.

05 Febrero de 2017 13:52
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Casi seis años después del crimen que conmocionó al país, mañana comenzará el juicio oral a los acusados por el homicidio de Candela Sol Rodríguez, la niña de 11 años que permaneció desaparecida por nueve días y fue hallada sin vida en agosto de 2011 con signos de asfixia en el partido bonaerense de Hurlingham. Las claves para entender el caso.

EL SECUESTRO

Candela estuvo secuestrada durante nueve días. En ese lapso, su familia inició una fuerte campaña para hallarla con vida. La desaparición ocurrió el 22 de agosto de 2011, cerca de las 15:30, cuando esperaba en la puerta de su casa a un grupo de amigas para ir juntas a una parroquia de la zona. Jamás llegó a encontrarse con ellas.

La joven fue secuestrada y asesinada en agosto de 2011. 

Por aquellos días, la familia recibió una innumerable cantidad de llamados extorsivos. Su madre, Carola Labrador, visibilizó la desaparición de su hija en los medios y convocó a varias marchas para exigir su aparición.

Tres días después de la denuncia, Labrador fue recibida en la Casa Rosada por la ex presidenta Cristina Kirchner. En aquel entonces, no trascendió ni una foto del encuentro ni de qué habían conversado.

LOS INTRINCADOS VÍNCULOS FAMILIARES

Cuando la niña de 11 años fue secuestrada, su padre, Alfredo Rodríguez, hacía 14 meses que se encontraba preso por un caso de piratería de asfalto, además de otras dos causas por robo agravado de mercadería en tránsito. Por eso, de inmediato la investigación giró en torno a un supuesto ajuste de cuentas.

Carola Labrador, la madre de Candela Sol Rodríguez, rechazó un pedido de uno de los acusados.

El hombre detenido en el penal de Magdalena incluso llegó a reconocer la voz de uno de los hombres que llamó por teléfono para exigir dinero. La madre de la niña, de todos modos, aclaró por esos días que su marido “no tiene nada que ver” con lo ocurrido.

La Justicia investigó desde un comienzo a la familia: nexos de una tía con un camionero con antecedentes por narcotráfico; así como también de una ex pareja de la madre detenido por robo agravado, hicieron que el foco estuviera puesto en esclarecer si el secuestro podría haber sido producto de una deuda pendiente.

La niña de 11 años fue secuestrada durante nueve días y luego asesinada.

EL HALLAZGO DEL CUERPO

Candela fue hallada sin vida y con signos de asfixia al interior de una bolsa en un descampado de Villa Tesei, en Hurlingham. El cadáver fue encontrado por una cartonera que trabajaba en la zona y que fue trasladada a sede judicial de inmediato para declarar. Esa tarde, el entonces gobernador Daniel Scioli estuvo presente en el operativo.

Los peritos advirtieron que la niña se encontraba desnuda, envuelta en tres bolsas de consorcio negras. Los investigadores determinaron que la data de la muerte no superaba los tres días. Según se supo por aquellos días, Candela fue asfixiada y presentaba golpes en el cráneo y la cara.

Otra de los datos que arrojó la autopsia tiene que ver con que, según el informe, fue “muy bien cuidada durante los días que permaneció cautiva”. Eso, señalaron en aquel entonces los investigadores, podría ser signo de que la menor conocía a los hombres que la secuestraron. El cuerpo no tenía marcas de ataduras hechas en vida.

LOS ACUSADOS

Mañana cuando se inicie el juicio por el homicidio de Candela, habrá tres acusados por “privación ilegal de la libertad seguida de muerte” en el banquillo. Hugo Bermúdez, Leonardo Jara y Fabián Gómez, quien será el único que llegue en libertad al proceso.

La Justicia cree que estuvo secuestrada en dos lugares y que luego, una vez que fue asesinada, su cuerpo fue arrojado al predio de la zona Oeste, cercano a la Autopista, donde fue hallada.

Hugo Bermúdez, uno de los acusados por el crimen de la menor de once años.

El fiscal a cargo de la causa, Mario Ferrario, consideró que el móvil del homicidio había sido una venganza contra el padre de Candela, por parte de una banda de piratería del asfalto. Se estima que el juicio podría extenderse por seis meses: en ese período declararán unos 300 testigos, de los más de 3.000 que fueron presentados.

Lo llamativo es que uno de los acusados más complicados, Bermúdez, pidió días atrás ser juzgado bajo el esquema de juicio por jurado. Está acusado de ser el autor material del crimen, y creen que la niña fue asesinada en su casa. De todos modos la familia de la menor se opuso al pedido.

LOS ERRORES DE LA INVESTIGACIÓN

Más allá de la causa que buscará dilucidar y condenar a los autores materiales, el crimen de Candela Rodríguez fue un símbolo de los errores en la investigación judicial y policial. De hecho, el primer fiscal que intervino, Marcelo Tavolaro, y el juez de Garantías, Alfredo Meade, fueron apartados de la causa por irregularidades.

Durante el secuestro y en los días posteriores se hicieron allanamientos sin éxito. Pero además, las sospechas por irregularidades en la investigación surgieron a partir de la rapidez con que se liberó la zona en la que se halló el cuerpo, así como la difusión de las llamadas extorsivas que recibió la familia, lo que provocó que se pusiera en duda el trabajo de la Justicia y de Policía Bonaerense.

Tras el hallazgo del cuerpo hubo varios detenidos. Tres de ellos son quienes estarán en el banquillo de los acusados a partir de mañana. Sin embargo, también se apuntó contra la dueña de una vivienda donde, en un principio, se puso el foco en que allí estuvo cautiva la menor. También apuntaron hacia un carpintero, Ramón Altamirano, que fue enfáticamente defendido por sus vecinos, luego de que allanaran su vivienda.

Además apuntaron hacia tres hombres que realizaban trabajos de flete con una camioneta Tráfic blanca. El sexto detenido de aquel entonces fue el propio Bermúdez, quien fue implicado en el caso tras el relato de un testigo de identidad reservada.

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