19 Marzo de 2026 10:28
Lo que parecía una historia ejemplar de honestidad terminó en una trama digna de película... pero con final abierto. Mauricio Abdelnur, un vecino de Córdoba, encontró un sobre con $37 millones en cheques, lo devolvió sin dudar y ahora inició acciones legales porque la recompensa que recibió -según su propia definición- fue "una limosna". Todo comenzó el 27 de enero, en la terminal de ómnibus de la ciudad. Abdelnur volvía a su casa cuando vio un sobre "medio roto" tirado en el suelo. Lo abrió y no lo podía creer: adentro había cheques por una suma millonaria. "Salí de mi trabajo a las 6 de la mañana y me fui para mi casa en barrio Lamadrid", contó.
Y detalló: "En el camino, encontré un sobre grande medio roto y adentro había 37 millones de pesos en cheques". Lejos de aprovechar la situación, decidió esperar en el lugar por si aparecía el dueño. Pero nadie llegó. Entonces tomó una decisión que marcaría toda la historia: llevárselo a su casa para resguardarlo. Ya en su hogar, la escena tomó un giro casi moderno: con ayuda de su hijo y herramientas tecnológicas, logró rastrear al propietario del dinero. "Lo primero que hice, me quedé ahí esperando a ver si aparecía alguien, pero no. Y esperé, esperé, esperé. Me vine para mi casa, le comenté a mi hijo y me dijo que había que devolverlo. Eso es lo que me encantó de él", dijo.
Incluso utilizó inteligencia artificial para identificar a la empresa emisora de los cheques: "Saqué foto de cada uno de los cheques, y contacté telefónicamente al hombre que los había emitido". La devolución no fue improvisada. Abdelnur evitó enviarlo por medios informales y decidió hacerlo en persona: "Quería que yo le mande la plata por un Uber. Pero era mucha plata, yo no quería eso. Coordinamos y fui con un amigo hasta sus oficinas". La historia pudo haber terminado ahí, como un ejemplo de integridad. Pero no. El desenlace fue inesperado. "Vi a la persona con la que había contactado y le devolví los 37 millones. A cambio, me dio 30 mil pesos. Una insignificancia", contó.
La cifra no solo lo sorprendió: lo indignó. "La verdad que no lo hacíamos por plata, porque lo importante era que mi hijo entienda los valores y creo que lo hizo. Pero me indignó la retribución". El golpe fue también emocional. "Hasta mi hijo se dio cuenta que me estafaron, porque me lo dijo: 'Papi creo que te estafaron'. No sé bien qué creyó que nos darían, pero eso me hizo sentir muy mal". Lo que siguió fue un giro legal. Tras consultar con un abogado, Abdelnur descubrió que, en estos casos, la ley contempla una recompensa que puede ir del 2% al 10% del valor recuperado. En este caso, el mínimo legal rondaría los $740.000, muy lejos de los $30.000 que recibió.

Entonces decidió avanzar: envió una carta documento y abrió un conflicto judicial. "Me enojó que una empresa multimillonaria me haya dado una limosna. No es por el dinero en sí, sino por el valor del gesto y el respeto al prójimo", expresó. Y agregó, aún más molesto: "Encontré lo que perdieron, le cuidé su patrimonio porque no quise mandarlo por un auto y fui yo personalmente a entregarlo en mano para que nada se pierda por el camino, y creo que me trataron mal".
El caso no tardó en viralizarse y abrir una discusión que va más allá del dinero: ¿cuánto vale la honestidad? ¿Es una obligación recompensarla? ¿O alcanza con el gesto? Abdelnur, por su parte, dejó una reflexión que resume el conflicto: "¿Qué sociedad pretendemos nosotros tener si vos querés actuar de la mejor manera? Tanto hablamos y no sé si es tan justo todo". Y cerró con una frase llena de frustración: "Si me vuelvo a encontrar cheques, los tiro directamente".

