11 Marzo de 2026 13:40
La escena comenzó con un timbre y una historia aparentemente inofensiva. Terminó con una persecución policial, un auto interceptado y un prontuario que reveló un pasado criminal mucho más oscuro que el simple engaño con el que habían logrado entrar a la casa de la víctima. Tres delincuentes fueron detenidos en el barrio porteño de Villa Ortúzar, acusados de realizar el clásico "cuento del tío" a una jubilada de origen japonés y robarle anillos de oro.

El operativo fue realizado por la Policía de la Ciudad de Buenos Aires luego de un rápido rastrillaje que permitió localizar el vehículo en el que escapaban. La víctima, una mujer de 71 años naturalizada argentina, fue sorprendida en su vivienda de la calle Urdininea al 1700. Dos hombres y una mujer tocaron el timbre y se presentaron con una excusa diseñada para ganar su confianza: aseguraron que llevaban dinero para su hijo.
La historia funcionó. En pocos minutos, los desconocidos ya estaban dentro de la vivienda. Cuando la mujer advirtió el engaño, era tarde. Los sospechosos escaparon con varios anillos de oro y subieron a un Fiat Mobi negro para abandonar la zona. El alerta policial se activó de inmediato. La descripción del vehículo fue distribuida por el sistema de comunicaciones de la fuerza y agentes de la Comisaría Vecinal 15C comenzaron un rastrillaje por las calles del barrio.
El auto fue localizado primero en la intersección de Giribone y Altaguirre. Desde allí se inició un seguimiento que terminó en la calle Gándara al 3300, donde los efectivos lograron interceptarlo. Dentro del vehículo apareció la prueba más contundente: los anillos de oro de la víctima. Sin poder explicar su presencia, los tres ocupantes fueron detenidos en el acto. Durante el procedimiento también se secuestraron dinero en efectivo, joyas, precintos, guantes de látex, gas pimienta, un cuchillo y documentación vehicular, elementos que refuerzan la hipótesis de que la banda estaba preparada para cometer nuevos delitos.

La causa quedó a cargo del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Nº51, que ordenó la detención de los imputados por el delito de robo. La sorpresa llegó cuando los investigadores revisaron los antecedentes de los detenidos. Los tres sospechosos, de 30, 36 y 29 años, acumulaban causas por homicidio, robo, encubrimiento agravado y tentativa de robo. Pero la historia más compleja dentro del grupo es la de Lorena Antonella Joannu, la mujer de 30 años que integraba el trío.
Su nombre ya había aparecido en expedientes judiciales por delitos similares. En diciembre de 2023 fue acusada, junto a su entonces pareja Rodrigo Alexis Miguel, de robarle 6500 dólares a un jubilado de 79 años en la zona de Pringles y Guardia Vieja. Según la investigación, la pareja interceptó al hombre en la calle, lo llevó hasta su casa y lo desvalijó después de golpearlo y encerrarlo. Ese caso terminó con una condena a dos años y seis meses de prisión en suspenso.
Pero el prontuario de Joannu se volvió aún más inquietante meses después. En octubre de 2024, su pareja fue hallada muerta a puñaladas en un departamento de Belgrano. El cadáver estaba en el balcón, con el torso desnudo y rodeado de sangre. Cuando la Policía llegó al lugar, Joannu y otra mujer afirmaron que el hombre se había "autolesionado de manera accidental". La explicación no convenció a los investigadores, que ordenaron la detención de ambas.

Pese a ese episodio, el expediente nunca llegó a juicio y terminó archivado. Entre aquella causa y el nuevo robo, Joannu también enfrentó una investigación por falsa denuncia. El nuevo arresto complica seriamente la situación judicial de la mujer. Su detención ocurrió mientras debía cumplir controles del patronato de liberados por la condena anterior. Ahora, su nombre vuelve a aparecer en otro expediente penal.

