La tensión se siente en el aire de la Autopista Riccheri, más precisamente en el Predio "Lionel Andrés Messi" de la AFA ante la inminente llegada del vuelo que trae de regreso a una parte de la Selección Argentina tras el Mundial 2026.
Con el recuerdo fresco de los desbordes incontrolables de 2022 tras la gesta de Qatar, las autoridades nacionales y provinciales no quieren dejar nada librado al azar. Esta vez, el regreso es amargo por la derrota ante España, pero el temor a un colapso logístico sigue siendo el mismo.

El megaoperativo es una pieza de relojería coordinada de manera conjunta entre el Ministerio de Seguridad de la Nación, la Provincia de Buenos Aires y la Ciudad de Buenos Aires con un objetivo claro: que no se repitan las imágenes de 2022, cuando millones de personas bloquearon las autopistas.
Para este lunes, se destinaron más de 2.000 efectivos de diversas fuerzas de seguridad que custodian cada metro del trayecto desde el Aeropuerto de Ezeiza hasta el predio de la AFA además de camionetas y patrulleros rodeando el perímetro.

Por seguridad y para evitar aglomeraciones peligrosas, se descartó cualquier tipo de traslado terrestre masivo y la estrategia oficial contempla que, apenas aterricen (cerca de las 18 horas), los protagonistas sean trasladados vía aérea mediante helicópteros hacia un destino bajo reserva.
Ahora, el avión aterrizará sin Lionel Messi ni Rodrigo De Paul tampoco estarán Cristian "Cuti" Romero, Lautaro Martínez, Julián Álvarez, Nicolás Paz, Enzo Fernández, Giuliano Simeone, Nahuel Molina ni Gerónimo Rulli quienes decidieron (al menos por ahora) no subir al vuelo de regreso para priorizar el descanso familiar o reincorporarse a sus clubes directamente desde Estados Unidos. Los que sí regresarán al país son los integrantes del cuerpo médico y el resto del equipo.

Mientras tanto, en el Gobierno Nacional reina la incertidumbre. Aunque pusieron la Casa Rosada a disposición y mencionaron la posibilidad de un feriado nacional, la AFA y los jugadores mantienen el hermetismo total. Sin Lionel Messi en el país, la posibilidad de un festejo masivo se diluye minuto a minuto, dejando lugar únicamente a un operativo de seguridad que busca que el regreso sea, al menos, en paz.