23 Febrero de 2026 12:55
Santiago del Estero, una provincia que lucha por encontrar consuelo tras el brutal asesinato de Thania Santillán, una mujer de 22 años cuya vida fue arrebatada de la manera más cruel. La tragedia ocurrió en la madrugada de un día que debía ser como cualquier otro, pero que terminó teñido de sangre y dolor. Hoy, mientras la justicia empieza a desentrañar los detalles del caso, la angustia es palpable
Thania era una joven llena de sueños y pasiones; era estudiante del segundo año de la carrera de Enfermería, su vida estaba marcada por un profundo amor hacia su familia y una pasión inquebrantable por la música y, según cuentan sus familiares, desde muy chiquita alzaba en reuniones familiares y encuentros con amigos, donde no dudaba en tomar el micrófono y cantar con el alma.

Admiradora de Karina, la Princesita, guardaba con cariño las fotos que se había tomado junto a su ídola en recitales; ahora fue la mismísima cantante la que también mostró solidaridad para encontrar justicia.
Sus seres queridos la recuerdan como una persona alegre, solidaria y llena de vida. Pero todo eso fue arrebatado en un instante de violencia. La relación entre Thania y Cristian Salto, la única persona señalada como su femicida, había terminado hacía un año tras un noviazgo que duró entre cuatro y seis años.

A pesar de que ya no estaban juntos oficialmente, mantenían contacto y hasta compartieron la tarde previa al crimen en casa de una tía de Thania, donde conversaron y tomaron mates. Fue allí donde aparentemente planearon un viaje juntos, que resultaría ser el último para la esta joven mujer.
En la madrugada del fatídico día, Salto llegó en su moto a buscar a Thania, quien lo esperaba con su mochila al hombro frente a la casa de su familia en el barrio General Paz. Juntos recorrieron unos diez kilómetros hasta que, según los primeros indicios de la investigación, algo pasó y una discusión escaló rápidamente. El desenlace estaba cera: Salto habría sacado un arma de fuego y comenzó a amenazarla.

La joven, aterrada por la situación, intentó pedir ayuda y envió mensajes desesperados a su madre, a una tía y a una prima, advirtiendo que temía por su vida. También logró comunicarse con la Policía de Santiago del Estero para alertar sobre el peligro inminente. Pero el tiempo no estuvo de su lado.
Cuando las fuerzas de seguridad llegaron al lugar indicado, se encontraron con una escena desgarradora: Thania yacía sin signos vitales junto a su moto, víctima de dos disparos con una escopeta. Junto a su cuerpo estaba Salto, atrincherado y armado durante seis interminables horas, donde las autoridades negociaron con él para que se entregara. Finalmente, gracias a la intervención del grupo especial USAR y del Cuerpo Guardia de Infantería, lograron que depusiera su actitud y lo detuvieron.

La autopsia confirmó lo que ya se temía: Thania fue asesinada con dos disparos que no le dieron oportunidad de sobrevivir. El arma utilizada fue incautada en la escena del crimen y Salto fue trasladado al Centro Único de Detenidos de la provincia, donde permanece mientras avanza la investigación.
Las redes sociales se convirtieron en un espacio para recordar a Thania y exigir justicia. Fotos y mensajes llenos de amor y tristeza inundaron las plataformas digitales, dejando claro el impacto que esta joven tuvo en quienes la conocieron: "No hay consuelo para tanto dolor", escribió uno de sus amigos cercanos. "Que se haga justicia por vos", suplicó otro.

Mientras tanto, la fiscal Lucía González Farías avanza con la causa. Este lunes será clave para el desarrollo del caso, ya que Cristian Salto deberá enfrentar una indagatoria por homicidio agravado en perjuicio de su ex pareja. Hasta ahora hay una familia, una comunidad destrozadas y un sólo pedido: justicia por el femicidio de Thania Santillán.

