Mientras avanza la investigación por el episodio que derivó en la detención Facundo Moyano en el barrio porteño de Belgrano, comenzaron a surgir nuevos testimonios sobre lo ocurrido. En las últimas horas habló el encargado del edificio, Nahuel Astrada, donde reside el ex funcionario, quien aseguró haber presenciado parte de la secuencia.
Astrada, que fue testigo de los momentos de mayor tensión, aseguró que nunca interpretó la situación como un hecho de violencia por parte del ex diputado. Según relató, la joven, identificada como Candela Arizaga, de 23 años, corría alterada por la avenida mientras rechazaba cualquier intento de ayuda: "Estaba asustada, quería escaparse de la situación. De algo que estaba pasando, algo malo", comenzó.

Luego salió en defensa de Moyano y explicó cuál era, según él, la actitud que mantenía el ex diputado durante el episodio: "Él estaba muy preocupado por ella. Trataba de ayudarla porque venía corriendo por el medio de la avenida y corría el riesgo de que la atropellara un colectivo o un auto", afirmó.
El encargado también contó que, al acercarse para intentar entender qué ocurría, le consultó directamente a Moyano sobre la situación: "Yo le pregunté qué es lo que pasaba y él me dijo que estaba teniendo un brote psicótico", recordó.
Consultado sobre el estado en el que se encontraba la joven, confirmó que estaba en ropa interior y presentaba lesiones visibles, aunque remarcó que, según su percepción, rechazaba cualquier tipo de asistencia: "No quería que la ayuden", señaló.
A continuación, volvió a insistir en que, desde lo que pudo observar, no interpretó que se tratara de una situación de agresión por parte de Moyano: "No parecía bajo los efectos de ninguna sustancia, parecía un brote psicótico", sostuvo. Y agregó: "No era una situación de violencia, yo no lo interpreto así".
Para describir el nivel de desesperación que observó, utilizó una frase que llamó la atención: "Parecía que la estaba corriendo el diablo. Quería escaparse, no quería ayuda de nadie", expresó.
Finalmente, el portero describió cómo continuó la secuencia y reiteró que la joven parecía completamente desorientada: "Estaba descalza y me daba la impresión de que no estaba ubicada en tiempo y espacio. A mí me pareció que él realmente la quería ayudar", afirmó.

Luego concluyó: "Ella siguió corriendo, intentó subirse a algunos colectivos y después se fue para el lado de la plaza".
Mientras tanto, la Policía Federal continúa investigando las circunstancias del episodio para reconstruir qué sucedió y determinar las responsabilidades del caso. En ese marco, Facundo Moyano permanece detenido, acusado de presunta violencia de género, mientras la Justicia avanza con las actuaciones para esclarecer el hecho.

