06 Febrero de 2026 13:23
La mañana avanzaba como cualquier otra en la Ciudad de Buenos Aires: tránsito cargado, autos apurados y la rutina laboral empujando a miles hacia el centro. Pero en la Autopista 25 de Mayo, a la altura del acceso hacia la Buenos Aires-La Plata, la escena quebró la normalidad y dejó a los conductores paralizados entre incredulidad y miedo. Un joven viajaba colgado de la parte trasera de un camión en movimiento.
No había arnés, no había protección, no había lógica. Solo un cuerpo aferrado al metal con los dedos de ambas manos, suspendido sobre el asfalto, a metros de una caída que podía ser fatal. Los autos comenzaron a tocar bocina desesperadamente. Algunos intentaron acercarse, otros se alejaron temiendo lo peor. El camionero, sin embargo, seguía su marcha sin reaccionar: no tenía visibilidad de lo que ocurría detrás.
Yanina, una conductora que viajaba como acompañante rumbo al trabajo, fue quien registró la escena. "Todos los autos le tocaban bocina al camión pero el camionero no se daba cuenta, no tenía visibilidad". La mujer primero pensó que se trataba de un accidente o de alguien que intentaba advertir algo. Pero la realidad era más perturbadora. El joven no pedía ayuda. No intentaba bajar. No mostraba miedo.
Según la testigo, hacía exactamente lo contrario. "Es una imprudencia y un peligro", explicó. Y agregó un detalle que terminó de inquietar a todos: "El joven, de entre 25 y 30 años se reía y burlaba de la situación". Cada bocinazo parecía alimentar su desafío. Cada kilómetro multiplicaba el riesgo. El camión continuó hasta la zona del Paseo del Bajo. Nadie sabe en qué momento el hombre descendió ni cómo terminó la secuencia. Tampoco si intervino la policía o si el conductor llegó a enterarse.

La última imagen es la de un cuerpo balanceándose sobre la autopista más transitada de la ciudad, sostenido apenas por sus manos, mientras decenas de automovilistas anticipaban una tragedia inminente. Por unos minutos, la mañana porteña quedó suspendida en el aire. Y todos -menos uno, el propio camionero- entendieron que estaban mirando algo que no debería pasar jamás.

