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??????? "¡Está todo parado!": a 12 años del crimen de Mariano Ferreyra, el juicio aún no tiene fecha

El 20 de octubre de 2010 una patota sindical terminó con su vida y todavía no se juzgó a los responsables del encubrimiento. 

por Agustín López Paunero

22 Octubre de 2022 08:00
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El último jueves se conmemoró un nuevo aniversario del fallecimiento del militante del Partido Obrero (PO) Mariano Ferreyra, quien fue asesinado hace doce años por una patota sindical durante una protesta contra las tercerizaciones en el Ferrocarril Roca, crimen por el que el 19 de abril de 2013 fueron condenados como instigadores el entonces secretario general de la Unión Ferroviaria (UF), José Ángel Pedraza, su segundo, Juan Carlos "el Gallego" Fernández, y como autores materiales Cristian Daniel Favale y Gabriel Sánchez, además de otros involucrados.

Al mismo tiempo, la justicia obtenida por los querellantes no fue suficiente, ya que desde el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), quienes fueron parte de la representación legal del asesinado, reclamaron que todavía resta "determinar responsabilidades de integrantes de estudios jurídicos, ex agentes de inteligencia y funcionarios judiciales en una trama orientada a encubrir el crimen", según lo dieron a conocer en sus redes sociales.

El pedido de condena para quienes evitaron que se sepa la verdad de este crimen político es una de las reivindicaciones de la organización de derechos humanos y, también, del PO y su militancia. "Esas causas están completamente paradas y nos parece que es el límite que tuvo el juicio que logramos arrancar", aseguró a BigBang el legislador porteño y líder del PO, Gabriel Solano.

"Se condenó a los responsables materiales como a Pedraza, que planificó y ordenó el hecho, pero nunca se avanzó sobre las responsabilidades políticas. Ese punto siempre lo hemos mencionado, porque tenía que ver con el cuerpo de responsabilidades más amplias, que abarcaba al poder empresarial y político del país, que fue el mismo que luego estuvo implicado en la Tragedia de Once. Las mismas empresas, la misma burocracia sindical y los mismos funcionarios", agregó.

El dirigente estuvo el último jueves junto a sus compañeros en el barrio porteño de Barracas, reclamando que la situación judicial vuelva a tomar fuerza y que se pueda avanzar en la causa que investiga el encubrimiento de los hechos. "Está todo parado. Nunca se avanzó sobre los responsables políticos. Lo máximo que se llegó en su momento fue la condena del propio Pedraza y su segundo, y a los comisarios de la Policía Federal que estaban afectados especialmente a la seguridad en el Ferrocarril Roca", precisó.

"Nosotros presentamos también pruebas que nos parecían importantes, que tenían que ver con el encubrimiento que abarcaba a las empresas, que nunca fueron investigadas, y era un problema importante porque eran las que contrataban a las tercerizadas de la UF, ni tampoco al poder político del momento, especialmente a Aníbal Fernández, que ya era ministro en ese momento a cargo de la Policía Federal (PF), y ni bien ocurrió el hecho él dijo que esa fuerza de seguridad había actuado 'de manera brillante'", reclamó Solano sobre la figura pública del oficialismo nacional. "Luego se comprobó que no era así, sino todo lo contrario. Al punto que fueron condenados por homicidio dos comisarios de la Policía Federal", añadió.

Según denunció el representante legislativo, nunca se investigó la complicidad del Ministerio de Planificación ni tampoco la del de Trabajo, ya que en su momento aparecieron escuchas que abarcaban tanto a Carlos Tomada, que era ministro de Trabajo, y a Noemí Rial, que era la vice. Solano recordó que en esas conversaciones "complotaban con los dirigentes sindicales, Pedraza en primer lugar, contra los tercerizados". Además, como nunca se abrió una línea de investigación sobre esos puntos, pasados 12 años del hecho, desde el PO consideran que hay un encubrimiento judicial de esas responsabilidades.

Un reclamo que sigue vigente

El origen de la protesta en la cual Ferreyra perdió la vida, es el problema de la tercerización laboral. Es decir, cuando las empresas emplean a través de otras firmas que consiguen su ganancia a partir de privar de derechos laborales que otros convenios otorgan a los trabajadores.

Un claro ejemplo de esto es el personal de limpieza y seguridad. Ambos roles antes eran cubiertos por las compañías, ya sean privadas o estatales, y los sueldos de quienes trabajaban se ordenaban de acuerdo a las funciones de sus compañeros. De esta manera, quien cumplía las funciones de limpieza o cuidado en un banco, por ejemplo, eran ordenados dentro del convenio de los empleados bancarios, y no en algún tipo de contrato inventado en la década de los ´90.

"La tercerización sigue vigente y especialmente en el propio Ferrocarril Roca; donde se habían organizado los trabajadores ese día para movilizar, y donde Mariano Ferreyra los acompañaba", explicó Solano. "En el acto que acabamos de realizar estuvieron presentes compañeros ferroviarios que tomaron la palabra y denunciaron cómo todavía las mismas empresas tercerizadas que en su momento actuaban siguen vigentes ahora", sumó.

Para el dirigente del PO esta es "la prueba de que la tercerización no fue un hecho coyuntural del ferrocarril en ese momento, sino que es una política permanente de las grandes empresas, que les sirve para buscar destruir los convenios colectivos de trabajo, reducir los salarios y dividir a los trabajadores".

El referente consideró que este tipo de maniobras ilegítimas e ilegales nunca se eliminaron ni bajo el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, el de Mauricio Macri, ni ahora con el de Alberto Fernández, porque "es un principio innegociable de la clase capitalista, la cual está asociada a la burocracia sindical". "Es una lucha importantísima, que sigue pendiente y que está en agenda para nosotros, como un tema fundamental del movimiento obrero", aseguró Solano.

Un balance distinto

Para Pablo Ferreyra, el hermano de Mariano, el balance de lo conseguido por la Justicia con la condena a los autores, es muy positivo. "No me genera nada malo porque se ha logrado algo inédito en la Argentina, que es que los principales responsables intelectuales de esto, que son Pedraza y la cúpula de UF, prácticamente tuvieron condenas ejemplares. Así que yo no considero que haya impunidad", expresó ante BigBang

Aunque no por eso consideró que haya que elogiar el funcionamiento de la Justicia, ya que existen otras causas abiertas con las que están trabajando, que tienen que ver con intentos de soborno a los jueces de la Cámara que se encargaba de seleccionar el tribunal. "Sabemos que Pedraza instrumentó unos intentos de soborno en dólares a un juez muy importante. Y esto hizo que el Poder Judicial, año tras año, cada vez que avanzamos, vayan excusándose cada uno de los jueces, por tener algún tipo de vinculación con la persona implicada. Ahí está la impunidad. En el Poder Judicial", protestó.

Pablo se hizo conocido por la fatalidad que tuvo que vivir su hermano, y en el reclamo que fue su lucha durante tantos años, llegó a ser reconocido por el Frente de Todos, quien lo llevó como legislador porteño en sus listas, cargo que ocupó de 2013 a 2017. "Si bien mi experiencia política y parlamentaria está íntimamente ligada a mi papel en lo que fue la búsqueda de justicia y ese protagonismo que obtuve en esos momentos, después yo pude expresar mis posiciones políticas que son, al día de hoy, opuestas a lo que pensaba Mariano y el PO en ese momento", precisó el militante.

Cabe destacar que también alertó de que al ser una experiencia política que se inicia con lo que le pasó a su hermano, en lo personal lo llevó a tener que trabajar en paralelo mientras seguía abierta la causa y las revelaciones que tenían que ver con ella. "Hubo un desgaste muy grande, que me impidió -quizás- hacer un duelo de forma correcta, aunque en lo político fue una gran experiencia", reconoció Pablo. "Y la verdad que las sostuve con convicción y pude desarrollar una agenda propia con las necesidades que a mí me parece que faltaban cubrir en la Ciudad de Buenos Aires", confirmó.

Como a la gran mayoría de quienes están dentro del arco político, a Pablo le preocupa el crecimiento de las expresiones de ultraderecha en todo el mundo. "No me voy tan lejos como para hablar de Donald Trump, y los partidos europeos. Si no en Brasil con Jair Bolsonaro, o la experiencia argentina con Javier Milei", analizó. 

"Creo que todo es producto del fracaso de las políticas de la centroizquierda, de la tan mentada batalla cultural. Es producto de nuestro espacio político y de nosotros mismos como militantes. Creo que es reversible, pero la verdad es que se agrava cada vez más con las diferentes metidas de pata que tiene la coalición gobernante del Frente de Todos, con las diferencias metodológicas y hasta ideológicas que puede expresar el espacio político", criticó. 

Para Ferreyra la falta de claridad del frente gobernante lleva a una lógica antipolítica como la que está hoy, con espacio para las expresiones de ultraderecha xenófobas y homofóbicas. "No hay que echarle la culpa a los votantes, a los electores y a los ciudadanos, sino primero empezar viendo de manera autocrítica qué hizo mal nuestro espacio político", afirmó. 

"Creo que hoy los errores son una acumulación de hechos desafortunados que muestran poca habilidad en el ámbito de la política", destacó el exlegislador, aunque definió como más peligrosas a las expresiones "más moderadas como las que da el macrismo, Juntos por el Cambio, Patricia Bullrich, y otras viejas novedades que siempre están acechando para recuperar el poder".

El recuerdo de Mariano 

"Lo que más recuerdo de Mariano es su sentido del humor", confió Pablo Ferreyra. "Solíamos compartir Todo x 2 pesos, Peter Capusotto y sus videos, solíamos ver viejos videos de Cha-cha-chá, con Alfredo Casero y toda la troupe del humor absurdo", repasó sobre su hermano, a quien identificó como un inquieto "por la música, los videojuegos, el cine".

"Lo que menos recuerdo con el tiempo es su tono de voz, su forma de hablar. Esas cosas se van borrando y no hay mucho registro ni sonoro ni fílmico de su presencia", reflexionó.

Las memorias sobre quién era el militante asesinado también son compartidas por sus referentes y compañeros, como Solano del PO. "Yo en ese momento era responsable nacional de la Unión de Juventudes por el Socialismo, la juventud del PO, y él era un dirigente de nuestra organización juvenil, que militaba en la zona sur y era responsable", recordó.

"Lo conocí muchísimo a Mariano, era un pibe valiosísimo", continuó el legislador porteño. "Muy militante, inteligente, comprometido. Y para mí, y no sólo para mí, sino que para toda una generación de compañeros, fue un hecho conmocionante, porque nosotros no habíamos vivido de una manera tan cercana la violencia política en la Argentina", destacó. 

Para Solano el hecho los golpeó muy de cerca y los hizo ver cómo, finalmente, "detrás de la fachada democrática que existe en la sociedad, cuando se tocan intereses de fondo, tanto los grandes empresarios como los burócratas sindicales, y la anuencia con los gobiernos, están dispuestos a todo, incluso a recurrir a bandas armadas y al asesinato".

El dirigente consideró esa conclusión como "muy valiosa" y como algo que siempre le transmitió a todos sus compañeros, porque los hechos que continuaron al atentado hacia Mariano y a su organización política, lo demostraron necesario.

"A Pedraza se lo encarceló en febrero de 2011, pero en diciembre de 2010 fueron encarcelados dos compañeros ferroviarios del PO -Jorge Hospital y Omar Merino-. Se nos siguió persiguiendo después del asesinato", rememoró Solano. "Fue necesaria una gran lucha para que esto termine con condenas", celebró.

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