La Universidad de Buenos Aires (UBA) mantendrá abiertas sus puertas y dejará a criterio de cada uno de sus empleados la adhesión al paro universitario nacional que se acordó para este miércoles por los gremios que representan al personal docente y nodocente de los establecimientos de educación superior de toda la Argentina, en protesta por el no cumplimietno de la Ley de Financiamiento Universitario por parte del Gobierno nacional, además del incumplimiento de las paritarias y los fallos judiciales a favor de los salarios y becas.
"La situación es muy difícil, pero la Universidad va a estar abierta. La adhesión a la medida de fuerza va a depender de cada profesor/ra y trabajador/ra no docente", anunció el vicerrector de la UBA, Emiliano Yacobitti, quien transmitió una decisión que resonó con fuerza por ir a contramano de las definiciones tomadas por las otras partes dentro de las organizaciones y entidades que se pusieron al frente del reclamo.

El Frente Sindical de Universidades Nacionales (FSUN) que convocó la huelga está compuesto por la Federación de Docentes de las Universidades (FEDUN), la Federación Argentina de Gremios de Docentes Universitarios (FAGDUT), la Federación de Asociaciones de Trabajadores de las Universidades Nacionales (FATUN), la Unión Docentes Argentinos (UDA), la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA) y la Federación Nacional de Docentes Universitarios (CONADU), la CONADU Histórica.
En ningún momento el FSUN dispuso un planteo como el que hizo Yacobitti ni mucho menos, ya que en sus últimas comunicaciones confirmaron que las facultades no dictarán clases presenciales ni virtuales por no haber cumplido el Gobierno nacional con ninguno de sus reclamos. En el interín, la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, informó que el Estado nacional cumplió con lo acordado en la Ley de Financiamiento Universitario.

Tras calificar de "ilegítimo" al paro que consideró "de carácter político", la cartera de la amiga del presidente Javier Milei difundió un comunicado el último lunes donde descartó el incumplimiento del Gobierno nacional. Allí explicó que la mesa paritaria está convocada para el 1° de septiembre y remarcó que transfirió 666.823.011.021 pesos por gastos del personal y los incrementos salariales de junio, además de otros 448.544.808.500 pesos correspondientes a julio.
Los gremios, por su parte, se mantienen en pie de guerra contra el desfinanciamiento universitario que denuncian de forma constante desde que asumió Milei. Dentro del mismo universo de la UBA, la Asociación Gremial Docente ni siquiera firmó la paritaria del 10 de junio por la brecha del 28,5% en sus haberes que denuncian que falta en sus salarios. Eso sin contar que también apuntaron contra un retroactivo que se les adeuda desde octubre de 2025, cuando la Ley de Financiamiento Universitario entró en vigencia.

