El Congreso Nacional se prepara para una jornada cargada de tensión política este martes a las 14 horas, cuando la Cámara de Diputados abra una sesión especial que podría marcar el fin del jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Las acusaciones por irregularidades en su declaración patrimonial ponen en jaque su continuidad en el cargo, mientras la oposición busca avanzar con una interpelación que podría derivar en su destitución.
Aunque el primer capítulo de este enfrentamiento se desarrollará en Diputados, el Senado también se perfila como un escenario clave. Allí, la oposición asegura contar con los votos necesarios para convocar a Adorni y someterlo a un interrogatorio que podría terminar con su mandato.

Sin embargo, los números no son tan claros como en la Cámara baja. El oficialismo, con la ayuda de algunos aliados, busca imponer que cualquier decisión sobre la interpelación requiera el respaldo de dos tercios del cuerpo, lo que les daría un margen para maniobrar.
El temario de la sesión en Diputados, firmado por el secretario parlamentario Adrián Francisco Pagán, incluye seis proyectos de resolución que exigen explicaciones sobre las inconsistencias entre la declaración patrimonial de Adorni y sus gastos reales.

Además, se le pedirá aclarar el uso de bienes del Estado y fondos públicos durante su gestión. Estas preguntas, que el jefe de Gabinete evitó responder con claridad hasta ahora, prometen ser el eje del debate.
La oposición necesita alcanzar un quórum de 129 diputados para abrir la sesión y avanzar con la citación y, en este contexto, el rol de los bloques del PRO, la UCR y los legisladores provinciales será crucial. Uno de los diputados que llevó adelante la pesada tarea de convocar a la sesión, dijo a BigBang: "Está difícil pero esperamos llegar", sin embargo las esperanzas de ver contestar preguntas a Adorni, no se pierde.

En el Senado la situación es diferente aunque allí también la cabeza de Adorni pende de un hilo. Cabe recordar que, la semana pasada, una maniobra dilatoria impulsada por Javier Milei y llevada adelante por Patricia Bullrich logró postergar el debate, quien pidió más tiempo para buscar una salida política al escándalo. Sin embargo, esa prórroga expira mañana, y los márgenes para evitar una crisis institucional se reducen drásticamente.
Con la oposición cada vez más unida en su objetivo de apartar a Manuel Adorni, el Gobierno está contra las cuerdas y la sesión de este martes pone a prueba la capacidad del Congreso para actuar frente a uno de los mayores escándalos que tiene el gobierno de Javier Milei que prometió que los costos del ajuste lo pagaría "la casta política" que ahora no para de enriquecerse.

