Por más esfuerzos que desde el oficialismo de La Libertad Avanza (LLA) en el Senado de la Nación hagan, el destino funesto del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, parece inevitable. Es que si bien lograron pasar de este jueves al próximo la sesión para votar su interpelación, ahora la Justicia descubrió una factura en posesión del contratista Matías Tabar por $8.183.303 en blanquería, que está a nombre de una funcionaria de la Vocería Presidencial.
La gestión de la líder de la bancada oficialista del Senado, Patricia Bullrich, para evitar que este jueves se vote la interpelación a Adorni, fue producto de una rosca sobresaliente con las bancadas aliadas y una jugada que dejó a los opositores pedaleando en el aire. El peronismo kirchnerista tuvo que aceptar a regañadientes que la decisión se traslade al jueves 25 de junio, para votar para principios de julio una interpelación que puede terminar con el vocero.

Es que los planes opositores en la jornada en la que el jefe de Gabinete se presente ante el Senado a dar explicaciones son los de avanzar con una moción de censura que impida que pueda continuar vigente como funcionario público. Fue por eso que Bullrich se sentó con la Unión Cívica Radical (UCR) para llevar una postura oficialista común a la reunión de Labor Parlamentaria que se realizó esta tarde en el despacho de la vicepresidenta Victoria Villarruel.
Lo cierto es que por más esfuerzos que haga la ex ministra de Seguridad y toda LLA, nada parece suficiente para salvar el buen nombre y honor del hombre que aseguró haber encontrado en un pendrive una fortuna en "bitcóins" que tenía desde hacía más de una década. La factura que tienen Tobar de la tienda Rosen The Store, está a nombre de Gisela Kocsis, una empleada de la cartera de Medios y Comunicación desde 2011.

Ahora el fiscal Gerardo Pollicita, a cargo de la investigación por enriquecimiento ilícito, solicitó a la tienda que aporte antes de las 72 horas toda la información que tenga sobre la operación para encontrar si Adorni fue realmente el destinatario de la factura emitida el 2 de junio de 2025, cuando todavía Tabar estaba con las refacciones en la casa del country Indio Cua. El contratista ya reconoció ante la Justicia que se encargó de manera personal de hacer de intermediario entre los proveedores y el vocero a cambio de un porcentaje
En ese sentido, y a partir de la factura hallada en el iPhone 15 de Tabar, Pollicita demandó a Rosen The Store que precise "el medio de pago utilizado, fecha y modalidad de cancelación, identidad de la persona que efectuó el pago", además del "domicilio de entrega, persona que recibió o retiró los productos, por cuenta de quién se habría realizado la adquisición y cualquier otro dato obrante en sus registros".

