10 Marzo de 2026 15:31
El ex presidente Mauricio Macri y el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, protagonizaron un cruce de estilos y posturas en la cena de bienvenida de Expoagro, que tuvo lugar en el Hotel Colonial de San Nicolás, en un evento que reunió a más de 700 expositores, empresarios y dirigentes políticos.
La velada estuvo cargada de simbolismo político y no exenta de tensiones que empezaron con la mesa principal: Macri y Kicillof compartieron espacio, aunque su interacción se limitó a un saludo protocolar. Consultado por LN+ sobre si había intercambiado palabras con el gobernador bonaerense, Macri respondió con su característico tono irónico: "Que lo quiero mucho", y agregó: "No tuve la oportunidad (de hablar con él). Solamente fue un saludo formal, como corresponde a la gente educada".

Durante su intervención, Macri no perdió la oportunidad de reafirmar su postura histórica sobre las retenciones al campo. Fiel a su estilo, calificó al impuesto como "estúpido" y abogó por su eliminación definitiva: "Uno soñaría con que lo antes posible no haya retenciones, que es un impuesto estúpido que castiga al productor y al exportador, y que en ningún país del mundo existe. Generalmente, todos los países del mundo ponen subsidios", sostuvo el líder del PRO.
Macri también aprovechó para elogiar las políticas económicas del presidente Javier Milei, pese a que reconoció que hace tiempo no mantiene contacto directo con él. "Hace rato que ya no hablamos", confesó escuetamente cuando se le preguntó por su relación actual con el mandatario libertario. Además, recordó las dificultades que enfrentó durante su gestión para avanzar en acuerdos internacionales como el Mercosur-Unión Europea, resaltando la importancia estratégica del sector agropecuario argentino en el comercio global.
Por su parte, Kicillof marcó una postura claramente diferenciada. En un gesto político hacia el campo, un sector históricamente enfrentado con el kirchnerismo, el gobernador destacó: "A pesar del contexto económico nacional seguimos acompañando con créditos de nuestra banca pública, obras en caminos rurales y programas para promover el crecimiento del sector productivo y el desarrollo de la provincia y del país, porque así entendemos el federalismo", expresó Kicillof en sus redes sociales.
Sin embargo, no dejó pasar la oportunidad de criticar las políticas económicas del gobierno nacional liderado por Milei, al que responsabilizó por la pérdida de 300 mil puestos de trabajo y el cierre de miles de empresas en territorio bonaerense. "Con las ideas de Milei empieza a haber excedentes de todos los productos que entran y nuestra industria metalúrgica, del plástico, las jugueterías cierran. Se perdieron 300 mil puestos de trabajos. El 40% de toda la producción ocurre en el territorio bonaerense y veo todo con preocupación", declaró ante la prensa local.
Así las cosas, la cena no hizo más que demostrar que las diferencias entre Mauricio Macri y Axel Kicillof, están lejos de saldarse: es que mientras el ex presidente apuesta por un modelo liberal que privilegia la apertura comercial y la eliminación de impuestos al sector agropecuario, el gobernador bonaerense insiste en un enfoque más intervencionista, con énfasis en el rol del Estado como motor del desarrollo y garante del federalismo.