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"Humano, infinito"

Cómo no sentirse así: terminó el velorio del Indio Solari después 18 horas y un millón de almas presentes

El Microestado José María Gatica recibió a la marea ricotera.

Bajo un cielo que parecía querer llorar junto a quienes fueron a despedirlo, un millón de almas peregrinaron hacia el Microestadio José María Gatica, en el corazón de Villa Domínico, para despedir al hombre que, con letras de ternura y lucha, supo ser el faro de varias generaciones de argentinos y argentinas. El Indio Solari, el poeta de los trabajadores se despidió de este mundo a los 77 años, dejando tras de sí un legado imborrable y una herida abierta en el corazón del rock nacional.

Desde la noche del sábado, las calles que rodean al Parque Los Derechos del Trabajador se coparon de banderas, cánticos y lágrimas. No importó el frío ni la oscuridad: la marea humana avanzó con la misma determinación con la que alguna vez corearon Jijiji bajo las estrellas de los estadios que supusieron albergarlos.

Así fue el velorio del Indio Solari
Así fue el velorio del Indio Solari

La fila para ingresar al velorio llegó a extenderse hasta 8 kilómetros, una procesión ricotera interminable que parecía desafiar las leyes del tiempo y el espacio. Las puertas del estadio, previstas para abrir en la madrugada del domingo, tuvieron que adelantarse una hora ante la magnitud de la multitud que esperaba entre lágrimas, abrazos y remeras del Indio.

Durante más de 18 horas, el recinto se convirtió en una suerte de templo popular. Allí, frente al féretro del exlíder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, los fanáticos depositaron flores, camisetas y banderas. Algunos lloraban en silencio pero otros cantaban, como si quisieran devolverle al Indio un poco de la música que él les regaló. 

Así fue el velorio del Indio Solari
Así fue el velorio del Indio Solari

"La fila avanza. La gente llega a verlo. Aplaude, llora, le habla, le canta, le tira flores, camisetas, banderas. La despedida del Indio es una rara mezcla de desgarro y agradecimiento eterno", describieron los allegados del artista en un comunicado oficial.

La noticia de su partida había llegado como un mazazo: un "ACV no traumático", según informó la autopsia preliminar. El Indio había librado durante una década una valiente batalla contra el Parkinson, esa enfermedad que intentó robarle la voz pero nunca logró apagar su fuego. Y ahora, en este último adiós, quedaba claro que su llama no se extinguiría con su cuerpo.

Así fue el velorio del Indio Solari
Así fue el velorio del Indio Solari

La familia del músico, en un gesto que refleja la generosidad y el respeto por su público, decidió abrir las puertas a todos aquellos que quisieran acercarse después de que el Congreso les fuera negado por Martín Menem en horas del viernes. Pero toda la bronca pareció disiparse en cuanto se comunicó que se lo podía despedir en Avellaneda y... así fue.

Tras 18 horas de pura emoción, llegó el comunicado final: "La familia decidió finalizar la despedida pública"", informó el Ministerio de Seguridad bonaerense en un comunicado. "Agradecemos a la multitud que se acercó para despedir a su ídolo, cuidándonos entre todos y garantizando una movilización en paz. Y le agradece especialmente a quienes colaboraron y formaron parte del operativo para despedir al Indio", expresaron.

Así fue el velorio del Indio Solari
Así fue el velorio del Indio Solari

El operativo, supervisado de cerca por el gobernador bonaerense Axel Kicillof, fue un despliegue sin precedentes. Kicillof no dudó en calificar esta despedida como "histórica" y se reconoció a sí mismo como "un ricotero más" en medio del duelo colectivo. "Trabajamos para garantizar una despedida masiva y organizada", afirmó el mandatario, quien también lamentó que no prosperara la idea inicial de realizar el funeral en el Congreso.

A las cinco de la madrugada del lunes 8 de junio, las puertas del microestadio se cerraron definitivamente. Según las autoridades bonaerenses, a las 6:00 se dio por concluido oficialmente el acceso al velatorio. En ese momento ya no quedaba nadie esperando para ingresar al predio ni en sus alrededores y así, paulatinamente, el silencio comenzó a ocupar los espacios vacíos que dejó la multitud.

Comunicado oficial de la familia de Solari
Comunicado oficial de la familia de Solari

En un gesto que resumió la esencia misma del Indio Solari —su capacidad para transformar lo efímero en eterno—, su familia compartió unas palabras finales: "Ya está. Todas y todos los que tuvieron la posibilidad de acercarse a despedirlo, lo hicieron. Ahora la lluvia nos manda a todos a casita, a seguir penando por dentro y a recordarlo como era: humano, infinito", expresaron sentidamente y siguieron: "Gracias a todos los que hicieron este esfuerzo: tanto los que se acercaron y los que lloraron donde los sorprendió la pena, como las toneladas de muchachos y muchachas que hicieron posible y formaron parte de la organización descomunal que supuso esta despedida, en tiempo récord".

La mítica formó parte de todo este fin de semana: "Él nos anticipó que las despedidas son estos dolores dulces. Lo que no nos avisó fue que dolores dulces como estos iban a durar toda nuestra vida. Como no podía ser de otro modo, pensó en todo antes de irse. Y por eso dejó encendido el equipo Marshall de su guitarra y el equipo de sonido donde escuchaba las canciones en las que trabajaba. Nos sugirió, así, que la música debía seguir sonando, más allá de lo que ocurriese. Hagamos eso. Que su música no pare nunca más", terminó el comunicado.

Así fue el velorio del Indio Solari
Así fue el velorio del Indio Solari

El lunes amaneció con las calles vacías y los corazones llenos. El Municipio de Avellaneda comenzó las tareas de limpieza y reacondicionamiento del lugar, mientras la marea de ricoteros regresaba a sus hogares con un peso nuevo sobre los hombros: honrar el legado del hombre que les enseñó a resistir cantando. Que así sea. Que el Indio Solari no se apague jamás. 

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