Cristian Dzwonik, más conocido como Nik, quiso despedir a Rubén Rada con una ilustración. El homenaje al músico uruguayo, sin embargo, terminó convertido en una nueva escena incómoda para el creador de Gaturro: el dibujo tenía doce dedos.
La imagen generó todo tipo de comentarios y volvió a instalar una pregunta que acompaña al historietista desde hace años: ¿lo dibujó Nik o lo hizo una inteligencia artificial con una imaginación anatómica bastante descontrolada? El detalle no pasó inadvertido para Liniers, quien respondió la publicación de Nik en X con una frase breve, filosa y quirúrgica: "¿12 dedos? preferible la lágrima".

La descansada fue tan corta como demoledora. No necesitó una conferencia, un hilo de 40 publicaciones ni una explicación sobre la cultura argentina. Cuatro palabras, una cifra y una mano mutante alcanzaron para dejar en evidencia el error.
El dibujo, la IA y el homenaje fallido
Nik publicó la imagen para despedir a Rada, pero el homenaje quedó opacado por la falla visual y la escena tiene una ironía particular: un artista acusado reiteradamente de copiar dibujos terminó publicando una imagen que parece haber sido copiada por una máquina con problemas para contar hasta cinco.

Nik negó en distintas oportunidades las acusaciones y atribuyó parte de las críticas a una persecución política y cultural. Durante una entrevista en TN en diciembre de 2023, afirmó: "Nik, plagiador. Me instalaron durante 20 años. La cultura argentina está sesgada. Entiendo que la cultura sea de izquierda, yo era de la derecha y había que pegarme. Había que inventarle porque habían tres o cuatro chistes parecidos. ¡Todos tiene tres o cuatro chistes parecidos! Hice 60 mil chistes en mi vida".
También sostuvo: "Hablé con Quino, con Fontanarrosa, lamentablemente todos fallecieron. Eso les pasa a todos los que trabajamos mucho en el ambiente creativo. Y siempre vas a tener tres o cuatro cosas que sí, son genuinas, pero después te arman una carpeta de 25 que están todas retocadas con Photoshop. Estamos en la época donde te retocan un video, ¿no te van a retocar un dibujito?".

En esa misma línea, explicó: "Te cambian el texto. A Mafalda le ponen cualquier texto, le ponen cualquier cosa. Te ponen los hilos que se parecen, que yo ya dije que sí, que se parecen, pero cuando le sucede a otros humoristas de sesgo de izquierda, entre ellos se dicen 'ah, mirá. ¡qué casualidad!, se nos ocurrió lo mismo'... porque pasa, por supuesto que pasa, pero después te arman una carpeta negra de 25 cosas".
Y agregó: "Es para que digan 'no, mirá. A este le pasa muchísimo más que a nosotros'. Después, desde la página pirulito.com, Mengolini, Navarro o lo que sea, auspiciado por el Estado, te pone titulares y eso lo repetís durante 20 años hasta que lo instalan, te quiebran y vienen tu familia, tus amigos y te dicen 'dejate de joder'".

Finalmente, concluyó: "Yo seguí adelante porque ví a un montón de chicos, desde que tenía 13 años, que eran mis amigos humoristas gráficos, que se quedaron en el camino porque hay que ser psicológicamente muy fuerte. Te sacan del sistema, te quiebran psicológicamente y esto viene desde la Segunda Guerra Mundial".
Mojicona, Chile y The Economist
Uno de los casos más recordados ocurrió con la artista colombiana Sandra Gaitán, conocida en redes como Mojicona. En 2017, sus seguidores detectaron que Nik había utilizado como propia una ilustración que ella había publicado en septiembre de ese año. Según la denuncia, el dibujo original mostraba a una mujer que debía quedarse en su casa limpiando mientras pensaba en salir a divertirse. La obra habría sido utilizada sin autorización, con la firma de Gaitán eliminada y el título modificado para adaptarlo a la estética de Nik.

La artista expresó entonces: "Este señor @Nikgaturro no sólo contento con editar mi ilustración, cortar la firma y apropiarse de ella. Cambia totalmente el contexto para subirla a su cuenta. Falta total de respeto sin hablar de una violación a los derechos de autor".
En 2018, el historial de acusaciones llegó a Chile. Dibujantes, historietistas, escritores y lectores cuestionaron la invitación de Nik a la Feria de Autores de Santiago, organizada en el Centro Cultural GAM.

El comunicado señalaba: "Los y las dibujantes, historietistas, escritores y lectores que firmamos el presente comunicado repudiamos la invitación del dibujante Cristian Dzwonik al Festival de Autores de Santiago. Debido a su contumaz e incesante historial de plagios a colegas que degrada e infringe la ética del oficio, creemos que con dichas invitaciones y reconocimientos en festivales donde se celebra a los autores no se hace más que reforzar la impunidad de su mala práctica".
En 2020, el dibujante italiano Luca D'Urbino también lo acusó públicamente de haberse "inspirado" en la portada de marzo de la revista inglesa The Economist. "Es una muy mala copia de mi trabajo", denunció.

Los doce dedos del Negro Rada reactivaron el debate y le regalaron a Liniers una oportunidad inmejorable para marcar la diferencia entre una mano dibujada y una mano que parece haber pasado por una mutación digital. En el homenaje que hizo Nik, la lágrima era probablemente el camino más seguro.

