06 Enero de 2026 12:26
Cada 6 de enero se celebra la llegada de los Reyes Magos, una de las últimas fechas del calendario de festividades que comienzan con la Navidad y continúan con el Año Nuevo. Según la tradición, durante la noche del 5 de enero los chicos y chicas deben dejar recipientes con agua y pasto junto a sus zapatos, para luego encontrar regalos en ese mismo lugar a la mañana siguiente.
Esta costumbre se apoya en la leyenda que indica que Melchor, Gaspar y Baltasar recorren el mundo durante la madrugada para visitar a niños y niñas y sorprenderlos con juguetes. Pero ¿de dónde surge esta creencia?

El Día de los Reyes Magos es una celebración incluida en el calendario de la Iglesia Católica y se basa en el relato del Evangelio de San Mateo, en el Nuevo Testamento. Allí se narra que Jesús, recién nacido, fue visitado en Belén de Judea por unos magos provenientes de Oriente, quienes siguieron una estrella que los guió hasta el lugar donde se encontraba el futuro rey de los judíos. Según el texto bíblico, el viaje se realizó bajo la atenta mirada del rey Herodes.
Datos curiosos
Existen teorías que sostienen que las marcadas diferencias de edad entre Melchor, Gaspar y Baltasar representarían las distintas etapas de la vida humana: la vejez (Melchor), la madurez (Baltasar) y la juventud (Gaspar).
Otro dato poco conocido es que estos hombres no eran "magos" en el sentido moderno de la palabra. En la Antigua Grecia, el término "magos" se utilizaba para referirse a sabios o astrónomos. Además, la Biblia nunca los menciona como reyes: esa denominación surgió muchos años después, con el paso del tiempo y la tradición popular.

En los textos antiguos, como el Excerpta Latina Barbari y algunos evangelios apócrifos, los Reyes Magos aparecen con otros nombres: "Melichior, Gathaspa y Bithisarea". Sin embargo, cada cultura fue adaptando sus denominaciones: los griegos los llamaron "Appellicon, Amerín y Damascón"; los hebreos, "Magalath, Galgalath y Serakín"; y los sirios, "Larvandad, Hormisdas y Gushnasaph".
El mito de que los Reyes Magos viajaban en camellos se popularizó gracias a representaciones artísticas y cinematográficas. No obstante, en el norte de Arabia, las personas adineradas de aquella época solían trasladarse en caballos árabes, más veloces y cómodos. Los camellos, aunque comunes, se utilizaban principalmente como animales de carga.

Tradicionalmente, se dice que los Reyes Magos llevaron oro, incienso y mirra, aunque existen debates históricos en torno a estos regalos. El oro era un obsequio reservado para los reyes, y Jesús era considerado —y sigue siéndolo para la tradición cristiana— el Rey en la Tierra. El incienso, entregado por Gaspar, simboliza lo divino, ya que se utilizaba en los rituales religiosos. Por último, la mirra, atribuida a Baltasar, es interpretada como un presagio de la muerte de Jesús, ya que se empleaba para embalsamar cuerpos.
Más allá de los debates históricos y las distintas interpretaciones, el Día de los Reyes Magos sigue siendo una fecha cargada de simbolismo, fe y emoción, especialmente para los más chicos. Una tradición que, con el paso de los siglos, logró mantenerse viva y adaptarse a cada cultura, recordando valores como la esperanza, la generosidad y la ilusión que se renueva cada 6 de enero.

