El ex diputado nacional Juan Carlos Castiella falleció este martes en la ciudad de Salta con 84 años de edad. Su trayectoria militante de más de seis décadas en la Unión Cívica Radical (UCR) estuvo colmada de hechos trascendentes, aunque uno de ellos lo catapultó a la historia de cara a la cultura del noroeste argentino. Cuando en 1989 se discutió en el Congreso Nacional la Ley de Drogas (23.737), fue quien impidió que se criminalice el consumo de la hoja de coca, con una firme exposición que expuso la ignorancia de muchos de sus pares porteños que quisieron comparar la planta con el elaborado químico de la cocaína.
En la zona de la puna argentina, el "coqueo", como se denomina al consumo de la hoja de coca, es una práctica milenaria que viene de las comunidades originarias que le dieron uso medicinal a la planta que sólo crece en la zona andina. "Por miles de años los indios latinoamericanos, y en la actualidad los habitantes de América Latina, han tenido y tienen la costumbre ancestral no de mascar coca, como habitualmente se dice, sino de succionar o chupar esas hojas. Esto no es otra cosa que el equivalente de la combinación del café y la goma de mascar en las sociedades industrializadas", comparó el fallecido diputado durante el debate.

Durante esas jornadas de 1989 defendió el uso de la coca y le quitó las concepciones negativas al demostrar que se trata de una práctica que "no produce acostumbramiento, ni síndrome de abstinencia cuando se abandona en forma repentina". En ese sentido explicó que no podía equipararla al resto de los estupefacientes, ya que no provoca adicción.
"El hecho de que la hoja de coca sea una de las materias primas usadas para obtener la cocaína no dice demasiado, pues el alcaloide hallado en las hojas de coca es ínfimo -apenas el 0,5 por ciento-, por lo cual necesitaríamos toneladas de hojas de coca para que junto con otros precursores se pueda llegar a obtener un kilogramo de cocaína en pasta", precisó en aquellas jornadas en los que se abordó una nueva ley de drogas.

El entonces diputado llevó al debate estudios de la Universidad de Harvard y del Instituto de Patología Regional de Salta Doctor Arturo Oñativia para contrarrestar otros elementos que habían llevado quienes buscaban criminalizar el coqueo y que hasta le endilgaron efectos más allá de la droga. "Así como no se ha probado que el coqueo produzca adicción, tampoco ha podido verificarse que cause desnutrición o que constituya un factor degenerativo de razas", señaló, en una clara exposición del tono discriminador e ignorante de la discusión.
"Desde que se abrió la democracia él sin duda estaba preparándose para ser diputado y cada vez que había reuniones llevaba un estudio nuevo sobre la coca y ya planteaba lo que iba a decir", recordó ante BigBang el dirigente Renán Castellanos, quien encabezó la lista de diputados nacionales en la última elección local y quien fuera compadre de él, ya que el fallecido fue el padrino de una de sus cuatro hijas.

En ese sentido, el actual vicepresidente de la convención provincial de la UCR remarcó que "recién en el 89 logró hacerlo y hubo muchas cosas ni mencionó". Según detalló Castellanos, la discusión con el ex diputado nacional del Partido Justicialista (PJ) Alberto Lestelle "había sido tan dura", que el referente del peronismo bonaerense llegó a plantear "que sólo se permita coquear en el norte y no en el sur", argumento que colapsó rápidamente por cuestiones técnicas tan básicas como que se trataba de una legislación nacional.
Así fue que Castiella llevó la discusión tan a fondo que llevó a la división de los bloques para tratar esta cuestión. Todos los partidos vieron sus espacios fracturados de forma momentánea para el artículo 15 en cuestión, que buscaba poner a la hoja de coca a la altura de todas las demás sustancias psicoactivas y adictivas.

"Lo conocí así como murió. Nunca hizo ostentación de nada. Era una persona muy sencilla, muy humilde", señaló Castellanos. "Murió en su casa, en su cama, rodeado de sus hijos, de toda la familia. Fue esta mañana a las 9. Se fue apagando despacito en la misma casa que lo conocí de siempre. No había con qué señalarlo porque nunca tuvo una denuncia de corrupción y siempre cuidó mucho su figura", afirmó con orgullo.
Castiella fue presidente de la UCR, además de delegado al Comité Nacional, diputado provincial -a los 21 años- y convencional constituyente, además de diputado nacional. Con sólo 18 fue presidente de la Juventud Radical de Salta, lugar en el que comenzó toda su historia política. Este miércoles a las 10:30 partirá su cortejo al cementerio de Cerrillos. No será extraño que quienes concurran tengan los cachetes inflados por los acullicos de la coca.

