La Selección Argentina comenzó su camino en el Mundial 2026 con un partidazo que quedará guardado en la memoria de los hinchas argentinos y argentinas en particular pero también en el mundo. En Kansas City, el equipo dirigido por Lionel Scaloni venció con autoridad a Argelia por 3-0, con un Lionel Messi deslumbrante que se llevó todos los aplausos y elogios después de verlo marcar un histórico hat-trick.
Después de este debut victorioso, el siempre sensible Scaloni no escatimó en halagos hacia su capitán. Conmovido, expresó: "No hay palabras, todo lo que diga está de más", dijo con, mezcla de admiración hacia Messi y al reconocimiento de lo que representa para el fútbol mundial. "Es lo que viene haciendo hace 20 años, es una cosa que la gente del fútbol quiere ver", añadió con ternura y orgullo.

El partido, sin embargo, no fue sencillo en sus inicios. Scaloni admitió que hubo momentos complicados: "Esperemos que se rompan las estadísticas porque dicen que cuando se gana no se puede repetir. Este fue un partido durísimo, ellos hicieron un buen partido y nos pusieron por momentos en problemas".
Pero la Selección supo encontrar su rumbo gracias a la calidad individual y al esfuerzo colectivo: "Sabíamos que si ellos jugaban así, nosotros teníamos que ponernos el overol. El partido se dio como sabíamos que se iba a dar. Hubo momentos en los que pudimos tener más la pelota, pero supimos sufrir", analizó el técnico.

El primer tiempo comenzó con intensidad y nervios propios de un debut mundialista; sin embargo, todo cambió cuando Messi recibió un pase de Rodrigo De Paul y sacó un remate impresionante desde fuera del área para abrir la ronda de goles y fue ese punto es que le permitió a Argentina manejar el partido con mayor tranquilidad, imponiendo su estilo y controlando la pelota.
En el segundo tiempo, Scaloni movió las piezas y los cambios dieron sus frutos. Messi amplió la ventaja tras un remate de Alexis Mac Allister y un rebote del arquero rival. Más tarde, luego de una asistencia precisa de Nico González, cerró su noche mágica con una definición baja contra un palo para sellar el 3-0 definitivo. Fue entonces que todo el mundo se rindió a sus pies: Messi dejó la cancha entre una ovación ensordecedora, cediendo la cinta de capitán a Nicolás Otamendi.

Scaloni también destacó la importancia de mantener a todo el plantel involucrado en esta travesía mundialista: "La idea es que todos estén arriba del barco", dijo apelando a la unidad y al compromiso en un equipo que busca revalidar su título como campeón del mundo.
Scaloni no tuvo reparo en confesar: "Yo no tengo más palabras para. Hay que disfrutarlo. Le dije que lo quiero mucho porque ya no sabés qué decirle, sinceramente. Más allá del aporte que hace, lo que transmite a sus compañeros ,a la gente, es increíble... Lo extrañaremos el día que no juegue más. Disfrutémoslo que eso es lo importante", dijo ante los micrófonos de TyC Sports, minutos antes de la conferencia de prensa donde ya se había fundido en un abrazo y llanto con el capitán de la Selección Argentina.
Con esta victoria, Argentina suma sus primeros tres puntos en el Grupo J y deja una imagen sólida en su debut. Pero más allá del resultado, lo que quedó grabado fue la magia de Lionel Messi y el espíritu de un equipo que promete seguir emocionando a todo un país.

