19 Marzo de 2026 12:27
En un acto cargado de definiciones sobre el rumbo del sector energético, YPF inauguró el Instituto de Formación Técnica Vaca Muerta (IVM) en la ciudad de Neuquén, una iniciativa que busca formar a los trabajadores que demandará el desarrollo del principal yacimiento no convencional del país. El evento estuvo encabezado por el presidente y CEO de la compañía, Horacio Marín, junto a la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, además de gobernadores, autoridades locales y representantes del sector petrolero. Durante su discurso, Marín hizo hincapié en el vínculo entre educación y crecimiento productivo. "No hay crecimiento si no hay educación. No hay crecimiento si nosotros no trabajamos para darle las oportunidades a todas las personas", afirmó, en línea con el eje central del comunicado difundido por la empresa.

El titular de YPF también subrayó la necesidad de priorizar la seguridad en la industria: "no hay curita que justifique un metro cúbico de petróleo producido ni un litro de nafta refinado. Es justamente por eso que necesitamos capacitar a todos los que trabajen en Vaca Muerta". El Instituto Vaca Muerta se presenta como una iniciativa articulada entre distintas empresas del sector energético, en lo que Marín definió como un cambio de paradigma respecto al rol del Estado en la inversión. "Acá, invertimos entre los privados. Se terminó lo que decíamos que buscábamos que el Estado bobo invierta por nosotros", sostuvo.
Y agregó: "Así que lo único que puedo decir es que lo hicimos, porque lo hicimos entre todos". Según detallaron, se trata del segundo proyecto colaborativo de la industria, después del VMOS, y apunta a fortalecer la formación técnica en áreas clave del upstream petrolero. En ese sentido, Marín remarcó que "la industria energética tiene la obligación generacional de desarrollar Vaca Muerta y para eso necesitamos educación". El nuevo instituto cuenta con un edificio de 2.625 metros cuadrados que incluye salas de simuladores, laboratorios de química aplicada y automatización, talleres mecánicos y eléctricos, aulas y un auditorio para 100 personas.

La propuesta académica está orientada a siete trayectos fundamentales para la actividad: Perforación, Fractura, Instrumentos, Producción, Mantenimiento Mecánico, Mantenimiento Eléctrico y Seguridad Operativa en Yacimiento, con cursos de cuatro meses de duración. Uno de los puntos destacados es el denominado "pozo escuela" de Río Neuquén, donde los estudiantes podrán realizar prácticas en condiciones reales. Según el comunicado, se trata de una instalación única en el país y una de las pocas en la región, pensada para reducir los tiempos de aprendizaje y mejorar la productividad desde el inicio.

La convocatoria inicial superó las expectativas: más de 17.000 personas se inscribieron para la primera camada, aunque el instituto prevé capacitar entre 2.000 y 3.000 trabajadores por año. Con este proyecto, YPF busca posicionar al IVM como una pieza clave en el desarrollo de Vaca Muerta, aportando recursos humanos calificados a una industria que proyecta expandirse en los próximos años.