16 Marzo de 2026 13:18
El caso del asesinato de Cristian Eduardo Pereyra, docente y chofer de una aplicación, tomó un giro determinante que pone en el centro de la escena a un policía como principal sospechoso. A medida que avanza la investigación, surgen pruebas contundentes y testimonios desgarradores que complican aún más la situación del oficial Matías Alejandro Vizgarra Riveros, quien ya está detenido.
Las hermanas de la víctima, Brenda y Victoria Pereyra, rompieron el silencio y brindaron impactantes declaraciones sobre el caso: "El comisario nos dijo que el policía que lo mató se fue a trabajar con el auto de mi hermano y lo descartó en Ciudad Evita, a 10 cuadras de Puente 12", relataron. La frialdad con la que se manejó el sospechoso resulta realmente conmovedoras.

El caso dio un giro aún más fuerte cuando las hermanas revelaron un hecho aberrante: "Nos dijeron que le habían robado el auto, pero el auto había quedado ahí. Después otro policía filmó a mi hermano muerto en la autopista. Lo tuvieron que dar de baja al video en redes porque amenazamos con denunciarlo".
Vizgarra Riveros, quien trabajaba en la misma base donde se realizó la autopsia de Pereyra, es señalado como el principal autor material del crimen: "Él estaba trabajando ahí cuando le hicieron la autopsia a mi hermano", lamentaron las hermanas.

Además, surgieron indicios que lo vinculan directamente al hecho: "Ellos (los compañeros del acusado) dicen que no sabían que en la aplicación de DiDi figuraba el policía. Si nos dijeron que detectaron que él había tomado un viaje en Mariano Acosta, al parecer, en complicidad con estos asesinos, que no sabemos si son policías o civiles", denunciaron.
La investigación liderada por el fiscal Carlos Adrián Arribas reveló inconsistencias graves en el relato del oficial, quien incurrió en contradicciones al ser interrogado sobre sus movimientos pero no sólo eso sino que se constató que a su arma reglamentaria le faltaba una bala, lo cual refuerza las sospechas en su contra. Todo esto derivó en su detención y posterior traslado a la Fiscalía de San Justo, donde será indagado para intentar esclarecer los hechos.

El dolor de la familia Pereyra es inmenso: "En la autopsia saltó que tenía cuatro disparos, pero nunca nos dijeron eso. Nos enteramos por los medios", expresaron con indignación y siguieron: "El fiscal no quiso hablar con nosotros, que alguien del Poder Judicial dé la cara. Estamos destrozadas, acá paradas solo por mi hermano, pero no queríamos levantarnos de la cama", concluyeron las hermanas.

