La búsqueda de los pescadores desaparecidos en el Río de la Plata atraviesa horas decisivas. Los cinco amigos habían zarpado desde la costa de Hudson el pasado domingo con la intención de pescar pejerreyes, pero nunca regresaron y, hasta el momento, no hay rastros de la embarcación.
El operativo, encabezado por la Prefectura Naval Argentina, Bomberos Voluntarios y buzos especializados, amplió el radio de búsqueda hasta las costas de Berisso y Ensenada, donde se sumaron guardavidas municipales y bomberos de la región para colaborar con los rastrillajes.

El personal trabaja por aire, tierra y agua con el objetivo de encontrar algún indicio de la embarcación deportiva "Chamigo-Ho".
Cinco áreas de rastrillaje y tareas coordinadas
La primera zona de búsqueda comprende el tramo entre la costanera de Berazategui y el canal Pereyra, a lo largo de unos 20 kilómetros. Allí trabajan efectivos de Prefectura tanto en el agua como sobre la costa, con recorridas permanentes y supervisión de la línea de ribera.

La segunda área se extiende entre la costanera de Berazategui e Isla Santiago, en un recorrido aproximado de 17 kilómetros. En este sector también se combinan patrullajes terrestres y fluviales para cubrir la mayor superficie posible y atender cualquier indicio aportado por familiares o vecinos.
El tercer sector abarca desde Isla Paulino hasta la localidad de La Balandra, con una extensión cercana a los 14 kilómetros. Allí se utilizan embarcaciones con motores fuera de borda, que permiten una mayor maniobrabilidad en zonas poco profundas y cercanas a la costa.
La cuarta zona comprende el tramo entre Atalaya y Punta Indio. En ese lugar, los responsables del operativo evalúan de manera permanente las condiciones climáticas y el estado del río para definir las ventanas seguras de navegación, ya que el viento y el oleaje pueden dificultar las tareas y poner en riesgo a los rescatistas.
Por último, la quinta y más extensa área de búsqueda se despliega desde Punta Indio hasta San Clemente del Tuyú. En ese sector opera una embarcación de Prefectura equipada para realizar amplios barridos visuales y con radar, siguiendo los protocolos establecidos para la búsqueda de personas y embarcaciones desaparecidas en aguas abiertas.

En medio de la incertidumbre, la esposa de Sebastián Romegialli habló con Desayuno Americano y contó cómo fueron las últimas horas antes de conocer la desaparición de su marido.
"Yo el día domingo con Sebastián no hablé porque salió de casa a las 6:30. Me saludó y se fue. No le mandé mensajes porque cuando sale con sus amigos no está pendiente del teléfono", relató.

Luego explicó que el último contacto conocido fue a través de otro integrante del grupo: "Diego, que es el dueño de la lancha, le mandó un mensaje a un amigo. Ese amigo le contestó, pero él nunca llegó a verlo".
La mujer también reveló que recién se enteró de lo ocurrido al día siguiente. "Me enteré recién el lunes a la mañana porque nadie sabía que Seba estaba con ellos. Entonces nadie me llamó a mí", contó.
Finalmente, recordó el momento en que comenzó a preocuparse: "Lo empecé a llamar porque no volvía y nunca le llegaron los mensajes ni nada".
Los pescadores desaparecidos fueron identificados como Carlos Kovach, de 60 años; Claudio Kovach, de 50; Alejandro Boscardin, de 28; Damián Giubu, de 42; y Sebastián Romegialli, de 50. Todos salieron a pescar el domingo 14 de junio por la mañana y, desde entonces, no volvieron a tener contacto con sus familiares ni se encontraron rastros de la embarcación en la que navegaban.

