16 Enero de 2026 12:34
Era la palabra más esperada luego de que trascendiera la denuncia de dos ex empleadas que lo acusan de abuso sexual. Sin embargo, en lugar de dar explicaciones claras o mostrar empatía, Julio Iglesias reapareció en las últimas horas con un comunicado tibio y cuidadosamente calculado, difundido a través de sus redes sociales.
En el texto, el cantante negó de manera tajante cada una de las denuncias en su contra: "Con profundo pesar, respondo a las acusaciones realizadas por dos personas que anteriormente trabajaron en mi casa. Niego haber abusado, coaccionado o faltado el respeto a ninguna mujer", escribió. Un descargo que, lejos de aportar claridad, se limita a una negación genérica y sin referencias concretas a los hechos denunciados.

La aparición pública de Iglesias no sorprendió, ya que era de público conocimiento que estaba preparando un mensaje junto a su equipo de abogados. Lo que sí llamó la atención fue el tono elegido, en el que el artista optó por colocarse en el rol de víctima y desligar la culpa a las mujeres que decidieron hablar: "Nunca había sentido tanta maldad, pero aún me quedan fuerzas para que la gente conozca toda la verdad y defender mi dignidad ante un agravio tan grave", sostuvo.
Lejos de mostrar preocupación por las acusaciones, Iglesias cerró su comunicado destacando el respaldo que recibió: "No puedo olvidarme de tantas y tantas personas queridísimas que me han mandado mensajes de cariño y lealtad; he sentido mucho consuelo en ellas". Un cierre que refuerza la sensación de desconexión con la magnitud del escándalo y con las denuncias que hoy pesan sobre su figura.

El posteo se llenó de comentarios en minutos: "Que no has faltado el respeto a ninguna mujer y hay mil videos tuyos besando en público a mujeres sin su consentimiento. Y eso públicamente porque te has creído Dios en la Tierra, que no harás cuando las cámaras no te ven" o "Es evidente que nadie que haya cometido abusos va a reconocerlo públicamente. Su negación es su versión, pero frente a eso existen testimonios y comportamientos que aparecen en imágenes, que hacen justo cuestionarlo", fueron algunos mensajes que se posicionaron del lado de las mujeres denunciantes.
Julio iglesias, la denuncia en su contra
El pasado 13 de enero, eldiario.es y Univisión hicieron pública una investigación periodística de tres años en la que dos extrabajadoras —una empleada doméstica y una fisioterapeuta— relataron las agresiones sexuales y presiones a las que, aseguran, fueron sometidas por el cantante para mantener encuentros íntimos sin su consentimiento. Según la documentación legal, los hechos habrían ocurrido en 2021, mientras trabajaban en residencias de Iglesias en República Dominicana y Bahamas.
De acuerdo con los testimonios aportados, la empleada doméstica declaró haber sido presionada para mantener relaciones sexuales no consentidas. En su relato describió episodios de extrema violencia que incluyeron penetraciones, cachetadas y vejaciones verbales y físicas. La segunda denunciante sostuvo haber sido víctima de besos forzados y humillaciones durante su jornada laboral, incluso en espacios abiertos como la playa o la piscina de las propiedades.

Ambas ex trabajadoras coincidieron en denunciar un clima de control riguroso y abuso de poder, con horarios extensos, vigilancia constante y reglas estrictas que generaban un ambiente de temor y sometimiento. Además, algunas señalaron que se les exigían controles médicos invasivos, como revisiones ginecológicas, test de embarazo y estudios para detectar enfermedades de transmisión sexual.
Mientras las denuncias avanzan y la investigación periodística expone detalles cada vez más graves, el comunicado de Julio Iglesias deja más preguntas que respuestas y refuerza las críticas hacia una figura pública que eligió defender su imagen antes que hacerse cargo de la gravedad de las acusaciones.

