02 Marzo de 2026 13:16
La política libertaria de las fuerzas del cielo nunca deja de sorprender y ahora, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, se convirtió en el más ferviente soldado del presidente Javier Milei. Es que a pesar de que las imágenes y los audios del discurso inaugural de sesiones ordinarias en el Congreso dejaron a muchos boquiabiertos —y no precisamente por su contenido edificante—, Adorni no dudó en justificar cada palabra, cada grito y cada insulto que lanzó el mandatario contra la oposición.
"El Presidente se siente en su derecho en contestar como mejor le parezca porque ir contra la investidura presidencial es lastimoso", declaró Adorni con una seguridad que podría envidiar cualquier actor de teatro. Al parecer, llamar "chorros" a los legisladores opositores o intercalar gritos y chicanas es, evidentemente, una muestra de respeto a la investidura presidencial. ¡Ironías de la vida!

Mientras tanto, el país entero fue testigo del espectáculo que ofreció Milei desde el atril. Entre insultos y señalamientos hacia los legisladores peronistas y de izquierda, el mandatario inauguró el 144.º período de sesiones del Parlamento con un discurso que algunos calificaron como "virulento" y otros como "un show de stand-up".
Pero para Adorni, todo fue más bien una obra maestra de moderación y templanza: "Agresivo no estuvo. A cada agravio sintió que tenía que responder, de marcar lo que son, lo que hacían. No fue agresivo ni con palabra fuera de lugar. Si esta gente se siente agredida porque le dicen chorros, allá ellos", afirmó con contundencia.
Es curioso cómo Adorni parece vivir en un universo paralelo, uno donde gritar y señalar con el dedo no es agresivo, sino simplemente una respuesta medida y justificada. Además, no perdió la oportunidad para redoblar la apuesta y calificar de "dantesco" el hecho de que los legisladores kirchneristas se atrevan a hablar de desocupación, pobreza y corrupción. "Cuando tienen a 'su líder presa'", remató haciendo referencia a Cristina Fernández de Kirchner que cumple prisión domiciliaria en San José 1111 desde 2025.
Pero eso no es todo. En su cruzada por defender lo indefendible, Adorni también habló sobre las ya célebres "90 reformas" y los cambios en el Ministerio de Justicia. Aunque el jefe de Gabinete intentó revestir sus palabras con un barniz técnico, la falta de claridad no pasó desapercibida.
"Estamos terminando de ordenar los paquetes. Probablemente no sean paquetes por ministerios, sino que incorporen estos diez proyectos, o medidas de cada ministerio, tal vez sea un eje económico, sobre propiedad privada, y justicia", explicó dejando todo cada vez menos claro.
Y si alguien esperaba alguna certeza sobre los cambios en el Ministerio de Justicia, se llevó una nueva dosis de ambigüedad. "Ha habido un mar de versiones, pero todo lo que leí es falso. Si hay cambios, el Presidente lo va a anunciar, o yo llegado el momento", sentenció Adorni. Es decir, que no sabemos nada y probablemente no lo se sepa hasta que sea demasiado tarde.

En este teatro político que parece más un circo romano, Manuel Adorni se ganó su lugar como el gladiador más leal del emperador Javier Milei. Aunque para muchos sea difícil entender cómo puede defender lo indefendible con tanto entusiasmo, lo cierto es que su actuación merece un aplauso lleno de ironía.

