20 Mayo de 2026 14:24
La tensión interna en el Gobierno de Javier Milei volvió a quedar expuesta por un tema que, lejos de apagarse, amenaza con transformarse en una nueva bomba política dentro de La Libertad Avanza: las declaraciones juradas patrimoniales. En el centro de la escena quedó otra vez el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, presionado por las dudas alrededor de su crecimiento patrimonial y por una causa judicial en Comodoro Py por presunto enriquecimiento ilícito.
Pero quien decidió volver a tensar la cuerda fue Patricia Bullrich. La ministra de Seguridad, que ya había reclamado públicamente que Adorni transparentara su situación económica, ahora analiza adelantarse incluso al vencimiento oficial y presentar su propia declaración jurada antes de julio. La jugada no es inocente: en la Casa Rosada leen el movimiento como una presión directa al funcionario y una nueva señal de desafío hacia el círculo más íntimo del Presidente.

Según trascendió, Bullrich sigue el tema junto a su contadora y evalúa tener lista la documentación antes del plazo establecido. El mensaje político es claro. Mientras el Gobierno intenta contener el impacto judicial que rodea a Adorni, la ministra busca marcar diferencias y despegarse de cualquier sospecha. El malestar dentro del oficialismo no tardó en aparecer. Desde un sector del Ejecutivo fueron durísimos con la funcionaria. "No sorprende. Es dañina y hace cosas para lastimar", lanzó una fuente con acceso a la intimidad libertaria a NA, dejando en evidencia el clima de hostilidad que atraviesa al gabinete.
La disputa deja al descubierto algo más profundo: la relación cada vez más desgastada entre Bullrich y Adorni, uno de los funcionarios blindados repetidamente por Javier y Karina Milei. Aunque públicamente intentaron bajar el tono del conflicto, puertas adentro las diferencias siguen creciendo. Hace apenas dos semanas, luego de que Bullrich exigiera públicamente explicaciones, Milei salió a defender a su jefe de Gabinete y aseguró que la declaración patrimonial sería presentada de inmediato. Sin embargo, de acuerdo con Infobae, en el entorno de Adorni reconocen que el proceso no es tan sencillo. "Depende del tema judicial. No es tan lineal", explican cerca del funcionario.
En ese sentido, cerca del jefe de Gabinete admiten que la causa condiciona cada movimiento. En rigor, el Gobierno modificó administrativamente los plazos y ahora la Declaración Jurada Patrimonial Integral correspondiente a 2025 puede presentarse hasta el 31 de julio. Antes, el vencimiento era el 31 de mayo. Aun así, Adorni promete adelantarse. "Yo la quiero presentar lo antes posible", repite ante quienes le consultan. Dentro del oficialismo aseguran que el funcionario planea entregarla en los primeros días de junio. "Siempre se dijo que se iba a presentar antes del vencimiento y eso va a ser así", sostienen desde su entorno.

Incluso hay quienes exageran la apuesta: "Voy a ser la primera persona en el país que presente la declaración jurada". Pero detrás de esa promesa aparece el verdadero problema: la necesidad de justificar el origen de los fondos y los movimientos económicos investigados en la causa judicial. La declaración deberá incluir bienes de su esposa, Bettina Angeletti, una herencia familiar que habría finalizado recientemente y los gastos vinculados a refacciones inmobiliarias, especialmente en una casa ubicada en el country Indio Cuá Golf Club. También figura bajo análisis un préstamo de 65 mil dólares otorgado por un amigo para remodelaciones en un departamento de Caballito.
La fiscalía de Gerardo Pollicita ya trabaja sobre la documentación y la futura declaración será revisada por peritos de la Dirección General de Asesoramiento Económico y Financiero en las Investigaciones (DATIF). En Comodoro Py la lógica es clara: lo importante no es cómo impacte públicamente la información, sino que "los números cierren" desde el punto de vista legal. Mientras tanto, en Balcarce 50 crece el temor de que la demora siga alimentando sospechas. "Se va a hablar de eso antes y después. Sobre todo después, porque todos van a estar analizando los datos que presentó. Da para varias semanas", reconocen dentro del oficialismo.
La situación se vuelve todavía más delicada por el antecedente reciente de Francisco Adorni, hermano del jefe de Gabinete y diputado provincial, quien debió rectificar su propia declaración jurada luego de quedar envuelto en una causa por enriquecimiento ilícito y lavado de dinero. El legislador incorporó una herencia de 21 millones de pesos que inicialmente no había declarado y actualizó el valor de una propiedad en City Bell, además de precisar detalles de un crédito hipotecario investigado judicialmente.

Lejos de desactivar las sospechas, la corrección encendió más alarmas. El fiscal Guillermo Marijuán y el juez Daniel Rafecas ordenaron levantar secretos bancarios y fiscales y profundizar las medidas de prueba. En ámbitos judiciales aseguran que las inconsistencias patrimoniales continúan bajo la lupa. Todo esto ocurre mientras las internas libertarias suman nuevos capítulos. El enfrentamiento entre Santiago Caputo y Martín Menem, con Karina Milei orbitando en el centro del conflicto, terminó de fragmentar a un oficialismo atravesado por tribus, recelos y operaciones cruzadas.
En ese contexto, Bullrich decidió dejar de esperar una intervención presidencial. "Ya dejó en clara su posición. Ahora hace falta esperar un tiempo prudencial", deslizan desde su entorno, aunque nadie en el Gobierno cree que el tema esté cerrado. La próxima semana podría ser decisiva. El lunes 25 de mayo, tras el Te Deum, el Gabinete volverá a reunirse completo por primera vez después del escándalo desatado por las acusaciones de Caputo contra el entorno de Menem. Un día más tarde será el turno de la mesa política oficialista, donde volverán a verse las caras dirigentes que hoy apenas disimulan sus diferencias.

