En una extensa charla con Luis Majul y Luis Gasulla en radio El Observador, el presidente Javier Milei desplegó su arsenal de definiciones políticas y económicas, mechadas con un profundo análisis sobre el éxito de la Selección Argentina. Tras la remontada épica ante Egipto, el mandatario analizó las estadísticas del juego y disparó una propuesta inédita para intentar conectar con el pueblo argentino: prestar la Rosada para los festejos.
Milei fue claro sobre el posible festejo de los jugadores en la sede de Gobierno con el antecedente de rechazo a gestiones anteriores como la de Alberto Fernández; ahora el libertario busca evitar cualquier sospecha de oportunismo: "Puse la Casa Rosada a disposición y cuando los jugadores vayan, para que no tengan interferencia política, ese día la vacío", dijo.

La lógica del presidente es puramente meritocrática: "No tengo nada que hacer en esa foto. Los que ganan los partidos en la cancha son ellos. El mérito es de ellos, el logro es de ellos y la fiesta es de ellos y los argentinos". Incluso redobló la apuesta: "Me quedaría en Olivos. Hasta me tomaría el trabajo de convencer a mi hermana de que no vaya a trabajar", dijo con risas nerviosas y, en la misma línea consignó: "No soy digno de estar en esa foto porque yo no tengo nada que ver".
Para Milei, el éxito de la Scaloneta no es casualidad, sino un caso de estudio. Sobre el director técnico, fue contundente: "Después de esta experiencia como director técnico de la Selección Argentina, él podría dar clases en las mejores universidades del mundo, en las escuelas de negocios, podría dar clases de liderazgo", dijo con el signo pesos en la cara.
Al analizar a Lionel Messi, Milei recurrió a la estadística pura, ubicándolo a seis desvíos y medio de la media: "No existe. O sea, no existe. Es algo. Usted toma cualquiera de los grandes jugadores, son entre dos y tres desvíos. Este hombre son seis desvíos y medio". Además, trazó un paralelo bíblico sobre la humildad del capitán frente a la soberbia de los "faraones": "Fíjese lo que usted ve en Scaloni: trabajo, persistencia, capacidad y sobre todas las cosas humildad".
La nueva carta orgánica del BCRA: "Extirpar el cáncer"
Mientras el país miraba el partido, Milei reveló que trabajaba con Federico Sturzenegger, Luis Caputo y Santiago Bausili en la nueva arquitectura financiera del país: "No me va a decir que no es un lujo el privilegio de poder estar frente a tres banqueros centrales diseñando la nueva carta orgánica que va a extirpar definitivamente el cáncer de la inflación en Argentina", afirmó al mismo tiempo que contó que impulsará un shutdonw para parar directamente al Estado argentino.

El plan incluye una "inocencia fiscal mejorada" y estándares de regulación que definió como "un Basilea recontra re plus ridoudi", buscando que el Banco Central sea, según su lógica, verdaderamente autónomo: "Si no, lo cambia y es un chiste".
En otro orden de cosas, Milei defendió su gestión citando una baja drástica en los indicadores sociales (pobreza del 57% al 29% e indigencia del 20% al 6%) y advirtió: "No podés remediar cien años de hacer las cosas mal en dos años y medio. Es un proceso que demanda tiempo", señaló, comparándolo burdamente con la formación de un médico: si se regala el título por atajo, "cada vez que atiende un paciente lo mata".

Sobre el armado político y su futuro en el poder, Milei fue tajante al definir con quiénes está dispuesto a hablar: "Consenso no es hablar por hablar ni hablar con cualquiera. Es hablar con aquellos que comparten la idea que nosotros tenemos de país", sentenció.
De cara al 2027, el mandatario confía en que el éxito de sus medidas impedirá un retorno al pasado: "Inexorablemente las cosas van a salir bien y esto la gente lo va a valorar, porque yo no creo que la gente decida suicidarse, volver al modelo del pasado". En cuanto a la "rosca" política, volvió a delegar: "Quiere hablar de la política, hable con mi hermana".

La entrevista con Javier Milei dejó una fuerte definición en términos judiciales. Al ser consultado sobre si los responsables de la emisión monetaria que generó inflación deberían pagar con su libertad, Milei no dudó: "Presos". La lista que dio el presidente no dejó lugar a especulaciones: "No solo estarían presos Massa y Kicillof. Estaría preso Alberto Fernández, estaría presa Cristina Fernández de Kirchner y estarían presos diputados y senadores que aprobaron esos presupuestos con emisión de dinero descontrolada".

