25 Febrero de 2026 15:11
Nahuel Gallo, el gendarme argentino detenido en condiciones que su familia describe como "arbitrarias y violatorias de derechos básicos", se mantiene en huelga de hambre en la cárcel El Rodeo 1. Esta medida extrema tiene dos objetivos: busca su liberación pero también busca denunciar que otros 300 presos políticos que se encuentran en la misma situación.
Gallo, quien fue detenido a finales de 2024, permanece aislado, incomunicado y sin acceso a asistencia legal ni consular, según denunció su esposa, María Alexandra Gómez. La familia del gendarme señala que las acusaciones en su contra nunca fueron formalizadas, sino transmitidas verbalmente por Nicolás Maduro y Diosdado Cabello.

La huelga de hambre liderada por Gallo y otros detenidos tiene varias demandas, entre las que se encuentran la atención médica adecuada, el respeto a sus garantías básicas y la aplicación de la reciente ley de amnistía aprobada por el gobierno venezolano a cargo de Delcy Rodríguez, que hasta ahora solo se aplicó para ciudadanos venezolanos.
El secuestro de Maduro por fuerzas militares estadounidenses en un operativo sin precedentes no termina de generar un terremoto político en el país caribeño incluso con la asunción de Delcy y su hermano Jorge Rodríguez que prometen la liberación de presos políticos siguen siendo insuficientes pero excluyen a los extranjeros detenidos como Gallo.

María Alexandra Gómez no deja de denunciar las supuestas condiciones inhumanas a las que su esposo está sometido. En declaraciones recientes, exigió la intervención de la Cruz Roja Internacional y el acceso consular para Gallo como condiciones mínimas para que abandone su huelga de hambre. Sin embargo, hasta el momento, estas demandas no fueron atendidas por las autoridades. Mientras tanto, los familiares de los detenidos continúan con una vigilia permanente en las afueras de El Rodeo 1, esperando un cambio que parece lejano.

