30 Enero de 2026 12:19
Negociaciones calientes, llamados de último momento y mucha tensión en una jornada marcada por intensas negociaciones, la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y las cámaras empresariales del transporte lograron un acuerdo salarial que evita el temido paro de colectivos en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
Tras semanas de tensiones, reuniones fallidas, y poca voluntad de diálogo por parte del gobierno nacional, finalmente se alcanzó un consenso: el acuerdo establece un aumento salarial del 4% dividido en tres tramos: 1.4% en enero, 1.3% en febrero y 1.3% en marzo.

Con estos incrementos, el salario básico de los choferes alcanzará los 1.574.000 pesos en abril. Este avance no fue ni más ni menos que un voto de confianza al compromiso del Ministerio de Economía de Luis "Toto" Caputo de cubrir el costo del aumento mediante una suba en los subsidios al transporte o un ajuste en las tarifas, según confirmaron fuentes oficiales.
Las cámaras empresariales habían anticipado horas antes que el paro no sería necesario, ya que las negociaciones avanzaban hacia un acuerdo. "El panorama es alentador. Es muy difícil que haya paro. Las partes se acercaron mucho", señaló una fuente empresarial en diálogo con El Destape. Esta visión optimista contrastaba con la postura inicial de la UTA, que había emitido un ultimátum advirtiendo sobre posibles medidas de fuerza si no se lograba un aumento salarial digno.

El proceso para llegar a este entendimiento no fue sencillo. Durante la última semana, las partes se reunieron en tres ocasiones, pero las dos primeras terminaron sin avances concretos debido al rechazo del sindicato al paupérrimo 1% de aumento ofrecido inicialmente por las empresas.
La situación parecía encaminada a un conflicto hasta que, en las últimas horas y con la peor de las ondas, intervino la Secretaría de Transporte, liderada por Fernando Herrmann, quien se comprometió a realizar una auditoría integral del sistema de subsidios y a buscar mecanismos para subsidiar directamente la tarifa de colectivos.

Esto resultó determinante para destrabar las negociaciones. Fuentes empresariales confirmaron que la Secretaría de Transporte asumió el compromiso de garantizar los fondos necesarios para financiar el aumento salarial acordado con la UTA. Este respaldo oficial fue crucial para que las cámaras accedieran a firmar el acuerdo.
Si bien el conflicto parece resuelto por ahora, todo está por verse y la pelota parece haber quedado del lado de La Libertad Avanza que ahora deberá cumplir el pacto que realizó no sólo con las cámaras empresariales sino también con los trabajadores organizados en UTA con la representación de Roberto Fernández.

