Una noticia estremeció a la escena musical mexicana y rápidamente comenzó a sumar elementos propios de una investigación criminal que todavía busca reconstruir qué ocurrió puertas adentro. Jonathan Samuel Meléndez Ochoa, músico de Camilo Séptimo, fue asesinado a los 38 años junto a su esposa, su hija de apenas 3 años y una trabajadora de la casa.
El crimen ocurrió en el pent-house donde vivía la familia en Zona Esmeralda, en el municipio de Atizapán de Zaragoza, Estado de México, y la investigación avanzó en las últimas horas con dos personas detenidas y una hipótesis que apunta al robo como posible móvil del ataque.

Uno de los elementos que podría resultar clave para determinar qué sucedió es el registro de una cámara de seguridad instalada dentro de un elevador del edificio. En las imágenes aparece un hombre identificado como Diego Sebastián "N", señalado como socio comercial del músico y una persona cercana a su familia.
La grabación, difundida inicialmente en X por el periodista Carlos Jiménez, marca las 17:24. Allí puede verse a un hombre con gorra, lentes oscuros, campera negra y una mochila mientras utiliza el ascensor.

De acuerdo con la información difundida hasta el momento, Diego Sebastián "N" habría mantenido una relación comercial con Jonathan Meléndez, un vínculo que ahora ocupa un lugar central dentro de la investigación.
Jonathan Meléndez: Principal hipótesis detrás de su asesinato
Fuentes federales confirmaron a la agencia EFE que la principal línea de investigación apunta al robo como móvil del crimen. La relación previa entre el músico y uno de los sospechosos habría sido fundamental para que los atacantes pudieran ingresar al domicilio sin despertar sospechas.

Según esta hipótesis, "N" habría aprovechado la confianza que existía entre ambos para acceder a la vivienda con el consentimiento de la familia antes de que se produjera el ataque. La Fiscalía informó que los agresores habrían ingresado al domicilio entre las 17:30 y las 19:40 del martes 1 de septiembre.
Cuando las autoridades llegaron al lugar se encontraron con una escena estremecedora. Meléndez estaba maniatado y tenía un disparo en la cabeza; su esposa, de 35 años y embarazada de cuatro meses, y su hija de 3 años también fueron encontradas maniatadas y asesinadas. La cuarta víctima fue una trabajadora de la casa, cuyo cuerpo presentaba un disparo en la espalda.

En medio de las distintas piezas que comenzaron a aparecer después del asesinato, surgió un dato que podría ayudar a entender qué ocurría alrededor del músico en las horas previas a su muerte.
Según informó El Universal, un amigo de Meléndez declaró ante las autoridades que el músico le había pedido que llamara a la Policía si dejaba de tener noticias suyas. La advertencia no habría sido casual: ese día tenía previsto mantener una reunión con su socio.

El dato adquiere todavía mayor relevancia porque medios locales sostienen que Meléndez y Diego Sebastián "N" mantenían diferencias económicas vinculadas a Nomad, una empresa de aqlquiler de domicilios en la que ambos estaban asociados.
Lo que comenzó como la noticia del asesinato del reconocido músico Jonathan Samuel Meléndez se convirtió en una investigación atravesada por un socio bajo sospecha, presuntas diferencias económicas, una advertencia realizada antes de una reunión y un video de seguridad que podría resultar determinante para reconstruir las últimas horas de Jonathan y su familia.

