20 Marzo de 2026 11:51
El divorcio entre Mauro Icardi y Wanda Nara dejó de ser una novela interminable para convertirse en un hecho concreto. Sin embargo, lejos de cerrar la historia, abrió un nuevo capítulo cargado de sospechas, reproches y lecturas interesadas sobre lo que vendrá. El propio jugador del Galatasaray fue quien confirmó el desenlace con un mensaje cargado de tensión: "PEDÍ EL DIVORCIO. CUMPLÍ CON LA JUSTICIA. Y HOY EL DIVORCIO SE HACE EFECTIVO".
En ese mismo descargo, apuntó contra los medios y quienes, según él, alimentaron "ficción mediática" durante más de un año. "Después de un año de ficción mediática, la realidad, como siempre, termina llegando. Y llegó", remató, con tono triunfal, mientras deslizaba críticas a periodistas y a su entorno legal. En paralelo, desde el mundo del espectáculo comenzaron a tejerse interpretaciones mucho menos complacientes. En su programa de El Observador, Yanina Latorre lanzó una lectura cruda sobre el escenario actual del futbolista, vinculando directamente su presente sentimental con decisiones económicas del pasado.

De acuerdo con la conductora, el futbolista "hizo muy mal negocio con la separación con Wanda" apenas estalló el escándalo conocido como el "Wanda-gate". Según su versión, tras aquel escándalo mediático conocido, la pareja habría intentado recomponer el vínculo con un acuerdo económico de por medio: "Le hace una división de bienes y siguen juntos, como para que ella tuviera confianza de que no iba a pasar nada y que él no le iba a cagar nunca".
Pero ese intento de equilibrio, siempre según Latorre, terminó jugando en contra del delantero: "Él se quedó con el efectivo que tenían hasta ese momento, y claro, ellos habían invertido todo en propiedades, y ella se quedaba con las propiedades". La panelista fue más allá y cuestionó el presente del futbolista, sugiriendo un posible desequilibrio entre ingresos y su actual estilo de vida: "Entonces digo, ¿cuánta plata puede tener?".
En ese tablero, Eugenia La China Suárez vuelve a ocupar un lugar central. No solo como pareja actual de Icardi, sino como figura sobre la que recaen sospechas respecto a sus motivaciones. "Claramente, la China no es que lo ama perdidamente, lo que quiere es esa vida que tenía Wanda y que ella miraba y la agarró tarde, pues ya se termina", lanzó Latorre, en una de las frases más polémicas.

También deslizó críticas sobre el nivel de gasto y exposición: "Cada vez que se cumpla el año de la China, la China te muestra siete relojes, 50 mil dólares, cuatro carteras de no sé cuánto". Aunque el trámite judicial se concretó bajo la legislación italiana -iniciado en noviembre de 2024 y finalizado tras el año de separación requerido-, el cierre legal no parece haber traído calma. Por el contrario, el caso sigue alimentando un circuito mediático donde lo sentimental, lo económico y lo público se mezclan sin límites claros. Icardi habla de victoria, pero el ruido alrededor sugiere otra cosa: una historia que, lejos de terminar, apenas cambió de escenario.

