31 Marzo de 2026 11:18
La ceremonia de los Premios ACE tuvo uno de sus momentos más intensos cuando Julieta Zylberberg subió al escenario para recibir el galardón a Mejor actuación femenina en obra para un solo personaje por Prima Facie. Pero lo que parecía un agradecimiento habitual se transformó rápidamente en un discurso cargado de emoción y posicionamiento político. "Es un momento siniestro del país", lanzó la actriz, marcando el tono de una intervención que combinó vivencias personales, reconocimiento colectivo y una mirada crítica sobre el presente. Lejos de centrarse únicamente en el premio, Zylberberg puso el foco en el impacto de la obra en el público.
En ese sentido, relató experiencias que, según dijo, le dieron sentido a su trabajo arriba del escenario. "Una chica me mandó un mensaje un día después de la función y me dijo, ´no te conozco, pero en en la función de ayer fuiste mi hermana´. Y es hermoso. Y un chico, también después de la función, me pegó un abrazo y me dijo, ´somos amigos´". Ese vínculo inesperado con los espectadores fue, para la actriz, una confirmación del rol del arte en tiempos complejos. "Bueno, esto es muy especial, lo que pasa con la obra, y creo que para eso hacemos lo que hacemos, para tender lazos y puentes", describió, emocionada.
Y siguió: "Es lo único que nos va a mantener a flote en este momento siniestro de nuestro país". Prima Facie no es una obra más dentro de la cartelera. Su eje está puesto en las distintas formas de violencia que atraviesan a las mujeres, un punto que Zylberberg remarcó con claridad durante su discurso. "La obra habla de distintas violencias a las cuales estamos expuestas las mujeres, violencia sexual, institucional, judicial", explicó.
En ese marco, la actriz vinculó el contenido de la obra con el contexto actual, al advertir sobre lo que considera un retroceso en materia de derechos. "Así que ahora es muy importante, ahora que nos quieren quitar derechos que ya estaban ganados a las mujeres, cerrando organismos de género". En su paso por el escenario, Zylberberg también se detuvo a agradecer a quienes hicieron posible la obra y acompañaron el proceso creativo: "Le agradezco a Luna, a Analía, a todo el equipo de la obra, a Mani, a Lucho, a Tomás, a Valentina, a Sebastián Blutrach, gracias por traer la obra. Es muy importante hacer esta obra. Gracias por impulsarla con tanto amor".

La mención al productor y al equipo subrayó el carácter colectivo de un proyecto que, aunque sostenido por una única intérprete en escena, se construye desde múltiples miradas. El final del discurso reforzó el posicionamiento de la actriz, que trascendió lo artístico para convertirse en una declaración sobre el país que imagina. "Así que es algo más que, por suerte, me regalan la oportunidad de poder ponerle cuerpo y voz a esto. Así que gracias, y porque tengamos un país más justo, con políticas de género y una justicia que nos contemple, nos proteja y nos abrace", concluyó.

